Las identidades de los dos jugadores que dieron positivo por la sustancia clembuterol en un control antidopaje del fútbol mexicano siguen sin ser reveladas, lo que ha generado una ola de sospechas y evocado los numerosos casos de consumo de carne mexicana contaminada por deportistas.

La Federación Mexicana de Fútbol subrayó el martes que, con base en el artículo 74 del reglamento antidopaje de la FIFA, no revelará los dos jugadores y clubes involucrados en el positivo hasta el final de la investigación, pero la prensa mexicana maneja una lista de los ocho futbolistas entre los que se encontrarían.

La quinta jornada, a disputar del viernes a domingo, puede ya resolver el misterio porque los jugadores investigados no podrán saltar a la cancha.

Según el diario Reforma, los ocho jugadores que pasaron los controles aleatorios efectuados en dos partidos de la primera jornada del torneo Apertura-2013, entre el 19 y 21 de julio, son todos mexicanos y entre ellos está el arquero internacional de Cruz Azul Jesús Corona.

También se encuentran su compañero de equipo Manuel Madrid; los jugadores del Monterrey Guillermo Madrigal y Omar Arellana; los del Monarcas Morelia Luis Fernando Silva y Jorge Zárate, y los del Querétaro Marco Jiménez y Amaury Escoto.

El diario deportivo Récord incluso apuntó este martes que los investigados son los dos jugadores del Querétaro, citando al propio presidente del club, Adolfo Ríos, quien defendió la involuntariedad de los positivos.

‘Es una situación completamente accidental por un alimento contaminado. (Escoto y Jiménez) tienen el respaldo al 100 por ciento de la directiva, del equipo, del grupo. No es una situación con dolo’, dijo Ríos en declaraciones recogidas por Récord.

En su comparecencia del martes, el presidente de la Comisión Disciplinaria de la federación mexicana, Eugenio Rivas, no estableció un plazo para la resolución del caso ni detalló los niveles de clembuterol detectados en los análisis, pero presumió que ‘se trata de ingesta de carne porque conocemos el fútbol mexicano’.

Otros deportistas ya se han visto en problemas en México por la presencia en su cuerpo de este anabolizante empleado para el engorde artificial del ganado, que se considera una sustancia dopante porque aumenta la potencia de los atletas.

Cinco internacionales mexicanos dieron positivo por clembuterol en la Copa Oro de la Concacaf-2011, pero finalmente fueron exculpados al considerar que era resultado de la ingesta de carne con esa sustancia.

Meses después, la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) emitió un comunicado recordando a los deportistas que iban a competir en los Juegos Panamericanos de Guadalajara (oeste de Mexico) a que en ese país ‘extremen las precauciones con lo que comen y donde lo comen’.

Y también en 2011 fueron encontrados restos de clembuterol en más de 100 jugadores que participaron en el Mundial de fútbol Sub-17 en México. ‘No estamos ante casos de dopaje, sino ante un problema de salud pública’, aclaró entonces el jefe médico de la FIFA, Jiri Dvorak.

El martes, Eugenio Rivas recordó estos precedentes para argumentar que en esta ocasión puede también tratarse de ‘carne contaminada’ pero aclaró que ‘no podemos estar seguros hasta que no terminemos la investigación’.

Las pruebas fueron analizadas en primera instancia por un laboratorio acreditado por la AMA y entregadas a la federación el 2 de agosto. Los jugadores involucrados tienen derecho a declarar en persona o por escrito ante la Comisión Disciplinaria y a solicitar la apertura de una Muestra B para la revisión de los resultados.