Decenas de barcos de pescadores españoles se reunieron este domingo en la bahía de Algeciras, en el sur de España, para protestar contra la construcción de un arrecife artificial en las disputadas aguas del territorio británico de Gibraltar.

En un ambiente tenso por momentos y escoltados por embarcaciones de la Guardia Civil española y de la policía de Gibraltar, 38 barcos de pescadores españoles zarparon por la mañana rumbo al arrecife de hormigón que el territorio británico decidió empezar a construir el pasado 24 de julio.

Los pescadores permanecieron alrededor de una hora en el lugar sin que se registara ningún incidente de importancia, mientras desde la costa española decenas de personas les animaban, algunas de ellas con banderas de España.

En cambio, desde el territorio británico unos 500 manifestantes agitaban banderas del Reino Unido y de Gibraltar.

‘Solo queremos enviar un mensaje a Gibraltar. Solo queremos poder pescar donde siempre hemos pescado’, explicó Leoncio Fernández, presidente de la Cofradía de Pescadores de la Línea de la Concepción.

Los pescadores de esta ciudad, fronteriza con Gibraltar, y del cercano puerto de Algeciras aseguran que la construcción de este arrecife les perjudica ya que, según ellos, les priva de uno de sus mejores viveros.

Las autoridades de Gibraltar, que no posee flota de pesca comercial, aseguran que el arrecife permitirá que los bancos de peces se regeneren.

Desde finales de julio, se forman regularmente largas filas de espera en la frontera entre España y Gibraltar, que acusa a Madrid de haber multiplicado los controles como represalia.

El gobierno español afirma que los controles son obligatorios ya que Gibraltar, igual que el Reino Unido, no forma parte del espacio Schengen, y que además son necesarios para luchar contra el contrabando.

El primer ministro británico, David Cameron, que considera que estos controles están ‘políticamente motivados’ y son ‘desproporcionados’, pidió el viernes al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, que ‘envíe una misión de observación de la UE a la frontera entre Gibraltar y España urgentemente’, según un portavoz de Downing Street.

El lunes, un buque de guerra británico, la fragata HMS Westminster, debe hacer escala en Gibraltar, en el marco de unos ejercicios militares programados desde hace tiempo.

Cedido por España a Gran Bretaña en 1713 tras una contienda militar, Gibraltar es un territorio de 7 km cuadrados con 30.000 habitantes situado en el sur de la península ibérica y es motivo de tensión frecuente entre Londres y Madrid, que reivindica su soberanía.