El fiscal contra el Crimen Organizado, Rony López explicó: Muchas veces los conductores deben pagar tres veces a la semana a extorsionadores, quienes operan bajo las órdenes de las pandillas que actúan en el país, como la Mara Salvatrucha, Barrio-18 y  otros grupos que llaman la atención de las autoridades.

Carlos Rosales, hombre de 26 años de edad y piloto de bus dijo: “Nosotros ganamos en base a los pasajeros que abordan los buses, pero cuando hay que pagar la extorsión, el piloto gana ese día apenas unos Q40 quetzales; más lo que hay que pagarle al ayudante. 
Esta situación nos afecta demasiado.

Los años más duros de la violencia contra los pilotos fueron entre 2006 y 2009, cuando se llegó a registrar un promedio de cinco conductores asesinados por extorsionistas al día.

La situación llegó a tal punto que en 2009 se organizó la Asociación de Viudas de Pilotos del Transporte Urbano, que hoy cuenta con 300 miembros que se dedican a gestionar proyectos y ayuda para las familias de los fallecidos.