El Parlamento Europeo, el Consejo (que representa a los Estados miembros) y la Comisión Europea alcanzaron en la noche del martes un acuerdo para cerrar definitivamente la reforma de la Política Agrícola Común (PAC) para 2014-2020.

En junio, estas instituciones europeas llegaron a un acuerdo político general sobre esta reforma, pero quedaban en suspenso detalles relativos a las subvenciones destinadas a las explotaciones agrícolas más importantes.

Los responsables europeos debían hallar un compromiso final antes del voto, el 30 de septiembre, en la comisión de agricultura del Parlamento. Los eurodiputados, que amenazaban con bloquear el acuerdo, obtuvieron concesiones adicionales para distribuir las ayudas.

El acuerdo hallado el martes confirma las principales orientaciones de la nueva PAC pergeñada en junio y podrá ser adoptada formalmente por la UE para fin de año.

Según un comunicado de la Comisión, esta reforma de la PAC, a la que se destina el 38% del presupuesto europeo, estipula que ‘ningún Estado miembro reciba menos de 75% del promedio comunitario de aquí a 2019’.

‘Dentro de un Estado miembro o de una región la diferencia entre los niveles de apoyo será reducida entre una explotación y otra: la ayuda por hectárea no podrá ser inferior a 60% del promedio de las ayudas otorgadas para 2019 en una misma zona administrativa o agrónoma’.

Asimismo, se ‘alentará’ la instalación de jóvenes, con una ayuda adicional de 25% durante los cinco primeros años, añade el comunicado.

Los Estados miembros podrán otorgar igualmente ayudas adicionales a las zonas desfavorecidas.

En lo que concierne a la transformación del sistema de explotación hacia una agricultura más respetuosa con el medio ambiente, ‘se invertirán más de 100.000 millones de euros entre 2014 y 2020 para que la agricultura pueda hacer frente al desafío de la calidad de los suelos, del agua, de la biodiversidad y del cambio climático’.

El 30% de los pagos directos estarán vinculados al respeto por los agricultores de tres prácticas agrícolas benéficas para el medio ambiente: ‘la diversificación de los cultivos, mantener pastizales en permanencia y preservar’ zonas de interés ecológico a partir de 2018 o medidas medioambientales ‘juzgadas al menos equivalentes’.

Al menos 30% de los fondos para el desarrollo rural ‘deberán ser destinadas a las medidas agro-medioambientales, a apoyos a la agricultura biológica o a proyectos vinculados a inversiones o medidas de innovación favorables al medio ambiente’.