Esta salina fue descubierta en Salinas de los Nueve Cerros en el departamento de Alta Verapaz y según el experto es una de las ciudades más antiguas de la civilización maya. 

Según Woodfill sus investigaciones empezaron en el 2009, aunque aclaró que fue el alemán Karl Sapper, quien lo visitó por primera vez a finales del siglo XXI y regresó a su país con parte de una estructura del lugar que en la actualidad se exhibe en el Museo de Dahlem de Berlín.
 
El sitio se encuentra en la Franja Transversal del Norte en Alta Verapaz en un valle a 30 kilómetros bañado por las aguas del río Chixoy y el equipo que trabaja en el lugar está conformado por 20 arqueólogos estadounidenses y guatemaltecos. 
Según los estudios la capacidad de producción era de 24 mil toneladas al año y se realizaba de forma artesanal , hirviendo el agua de un río salado que fluye dentro de un domo que se encuentra en el centro del lugar. 
Woofill quien es el director de proyecto explicó que el producto en bloques de sal eran trasladados para su comercio a las tierras bajas del departamento de Petén y Alta Verapaz, así como a Chiapas México a través del rió Chixoy y Usumacinta. 
 
‘salinas de los Nueve Cerros’ data del período pre clásico mediano temprano (1000 a 800 años antes de Cristo) y durante el clásico (600 a 900 después de Cristo), expandió su economía no solo basada en la sal sino en la agricultura y la exportación de navajas de obsidiana. 
Según el experto de la Universidad de Luisiana, el hallazgo más impresionante del lugar, es una plataforma artificial de 200 metros de ancho por 100 de largo y 13 de profundidad, donde se producía la sal. 
También hay 2 canchas de juego de pelota maya, tres pirámides de 8 metros de altura y algunos palacios pequeños pero la mayoría son de piedra. 
Según Woodfill el lugar se encuentra cerca de la Laguna Lachúa y en sus cercanías existe al menos 10 poblados y fincas privadas, cuyos habitantes son los protectores del lugar. 
Por su parte la Viceministra de Patrimonio Cultural y Natural, Rosa María Chan, dijo que el Estado no tiene los suficientes recursos para proteger el centro y de los más de 4 mil sitios arqueológicos que tiene Guatemala, solamente 64 cuentan con protección. La funcionaria reconoció que la depredación arqueológica es muy alta por la demanda.