El Gobierno español aprobó este viernes los presupuestos generales del Estado para 2014, apoyándose en el fin de la recesión, pero sin renunciar a su esfuerzo de austeridad, que sigue siendo ‘necesaria’ para seguir saneando las cuentas.

‘Son unos presupuestos responsables y realistas en los que se busca equilibrio entre la necesaria austeridad y el impulso de la recuperación’, explicó la portavoz del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría tras la aprobación de estas cuentas en el semanal consejo de ministros.

La cuarta economía de la zona euro debería salir de sus dos años recesión en el tercer trimestre, con un crecimiento previsto de entre un 0,1 y un 0,2%.

Tras haber resistido en 2012 a la presión de los mercados, que querían que pidiera un rescate como Grecia o Portugal, España se puede permitir ahora mejorar sus previsiones económicas apostando por un crecimiento del 0,7% en 2014, frente al 0,5% previsto anteriormente, incluso a pesar de que el PIB todavía debería bajar un 1,3% este año.

En lo que se refiere al desempleo, el principal punto negro de la economía, con una tasa del 26,3%, las perspectivas parecen un poco mejores, con un 26,6% a finales de 2013 (frente al 27,1% esperado hasta ahora) y un 25,9% en 2014 (26,7% antes).

‘Son los primeros presupuestos de la recuperación económica’, aseguró el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, mientras que su colega de Economía, Luis de Guindos, se mostró más prudente, afirmando que se trata de ‘una recuperación muy pequeña, todavía frágil, pero que está ahí’.

‘El año 2014 marca un punto de inflexión importante respecto a los que vivimos desde 2008’, año del estallido de la burbuja inmobiliaria, al mismo tiempo que comenzaba la crisis financiera internacional, subrayó, no obstante, de Guindos.

Según este ministro, España debería volver a crear empleo en el segundo semestre de 2014.

‘España ha asumido las enseñanzas del pasado, sabemos a dónde vamos, tenemos un plan, determinación para cumplirlo y una mayoría que nos apoya’, había afirmado el jueves en Nueva York el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, asegurando que ‘España ha vuelto y lo ha hecho para quedarse’.

Golpeado por dos recesiones en cinco años, el país se ha convertido en el laboratorio de Europa para experimentar los efectos de una austeridad extrema y la aplicación de reformas en todos los ámbitos (mercado laboral, sector bancario, pensiones) para sanear la economía.

La poción, socialmente amarga con 150.000 millones de euros de ahorro programado entre 2012 y 2014, parece dar sus frutos, pero el país sigue apretándose el cinturón para reducir su déficit público al 6,5% del PIB en 2013 y al 5,8% en 2014.

De esta manera, para el próximo año, los presupuestos de los ministerios se reducen un 4,7%, aunque suben las partidas destinadas a becas, investigación y desarrollo, cultura y vivienda.

En esta cura de austeridad, funcionarios y pensionistas son los primeros afectados y ‘perderán poder adquisitivo’, denunció el sindicato UGT en un comunicado, en el que afirma que estos presupuestos ‘no son los de la recuperación sino los de la continuidad de una política económica que insiste en los recortes’.

Los 2,6 millones de funcionarios verán sus sueldos congelados por cuarto año consecutivo, una decisión muy criticada por el sindicato CSI-F, para el que ‘el Gobierno prolonga la recesión en los empleados públicos’, que, según esta central, ya han sufrido ‘más del 30% de pérdida de poder adquisitivo’ en cinco años.

Los más de 9 millones de pensionistas españoles se verán también un poco más afectados por la apuesta por la austeridad con una reforma aprobada este viernes que desliga sus pensiones del ritmo de inflación.

Esta indexación era ‘la única manera de mantener su capacidad de compra’, recordó UGT, que calculó que ‘en los próximos 10 años, con estimaciones prudentes, la reforma del Gobierno hará que los pensionistas pierdan entre el 20% y el 28% de su poder adquisitivo’

‘La reforma de las pensiones es innecesaria e inoportuna’, opina el otro gran sindicato del país, CCOO, que cifra la pérdida de poder adquisitivo entre el 14,8% y el 28,3% en quince años.

El Gobierno asegura, al contrario, que su nuevo método de cálculo, según una fórmula compleja que incluye un ‘factor de sostenibilidad’ del sistema, garantiza más el poder adquisitivo.

‘El gasto en pensiones crecerá por encima del 4% en 2014’, prometió este viernes Montoro.