El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pidió este sábado a la fiscal general, Luisa Ortega, ‘castigar’ a los medios de comunicación que promuevan una ‘guerra psicológica’ para causar ‘compras nerviosas’ de los venezolanos, en momentos que su gobierno combate la escasez de productos básicos.

‘Yo le quiero pedir públicamente a la fiscal general que evalúe medidas especiales (…) junto al poder Judicial para nosotros castigar la guerra psicológica que ejercen la prensa escrita, la televisión y la radio contra la seguridad alimentaria del pueblo y la vida económica en la nación’, dijo Maduro ante sus simpatizantes en un acto en el estado Vargas.

El presidente señaló que los venezolanos están realizando compras compulsivas, tal como observó este sábado en un mercado instalado por el gobierno: Mucha gente ‘que salía de comprar parecían hormigas y cargaban el doble de peso de lo que su cuerpo soportaba. Ahí llevaban de todo’, relató.

‘¿Por qué se producen esas compras nerviosas?’, se cuestionó. Por ‘la guerra psicológica en la prensa escrita y los titulares todos los días: Ahora va a faltar tal cosa’, acusó Maduro.

‘Busque usted en Estados Unidos, el Washington Post, el New York Times, y que comiencen en un mes a sacar titulares: ‘va a faltar la papa, va a faltar la carne, va a faltar la leche’. No duran 24 horas’, aseguró.

Este sábado el diario El Universal, crítico con el gobierno, reportó en primera plana cómo varias personas saquearon un camión que cargaba carne importada de Colombia, luego de que se accidentó en una avenida de Caracas y mientras el chofer agonizaba. Maduro no hizo mención a esta publicación.

El presidente también hizo un llamado a los venezolanos ‘a la serenidad’ a la hora de comprar. ‘Que juntos nos coloquemos en una nueva actitud y vayamos regularizando de manera serena las compras de la familia venezolana, que tiene garantizada las compras de los productos siempre’, aseguró.

En los últimos meses los venezolanos han sufrido el desabastecimiento de productos básicos como leche o azúcar debido a retrasos en la asignación de divisas, en un país con control cambiario desde 2003, para importaciones, y con una inflación acumulada de 32,9% en lo que va del año.

Maduro, al igual que sucedía con su mentor, el fallecido Hugo Chávez, confronta con un sector de la prensa al que acusa de conspirar contra su gobierno.