La oposición republicana estadounidense, mayoritaria en la Cámara de Representantes, adoptó en la madrugada de este domingo un proyecto de presupuesto que desafía al presidente del país, Barack Obama, haciendo parecer probable un bloqueo del Estado federal el martes.

‘La Cámara volvió a adoptar un plan que refleja el deseo de los estadounidenses de mantener la operatividad del Gobierno y ponerle un freno a la ley sanitaria impulsada por el presidente’, dijo el titular republicano de la Cámara de Representantes, John Boehner. ‘Le corresponde al Senado adoptar este texto sin demoras para impedir un cierre del Estado federal’, agregó.

Sería la primera parálisis del Estado federal desde enero de 1996.

Republicanos vs. demócratas

El proyecto adoptado por los representantes financia al Estado federal hasta el 15 de diciembre, pero retrasa un año la aplicación de la reforma del sistema de salud impulsado por Obama y suprime una tasa sobre los equipos médicos creado por esa reforma. Este texto modifica el que había votado el Senado, de mayoría demócrata, el viernes, por lo que debe regresar a la Cámara Alta, que se espera que lo rechace.

La Casa Blanca anunció además que Obama vetaría el texto de la Cámara Baja si resultaba aprobado.

Las dos cámaras del Congreso tienen plazo hasta la medianoche del lunes, cuando culmina el ejercicio fiscal de 2013, para acordar un texto.

La Casa Blanca había condenado antes la actitud de los republicanos en un comunicado. ‘Hoy (sábado) los republicanos de la Cámara de Representantes tomaron una decisión que conducirá al cierre del Estado’, declaró el portavoz de la presidencia, Jay Carney. ‘Los republicanos tenían la oportunidad de adoptar una decisión simple y de rutina para financiar las operaciones del Estado durante algunas semanas más. Pero prefirieron en cambio marcar puntos ideológicos exigiendo el sabotaje de la ley sobre la salud’, agrega el comunicado.

La ley de reforma de la salud obliga a todos los estadounidenses a contar con una cobertura de salud a partir de enero de 2014, una disposición rechazada por los republicanos, que intentaron, infructuosamente, en 40 ocasiones abrogar la reforma de 2010, ratificada por la Corte Suprema. Las personas que no cuentan actualmente con un seguro de salud podrán inscribirse a partir del 1 de octubre para gozar de una cobertura subvencionada por el Estado federal.

Los demócratas advirtieron de que cualquier norma que vaya en contra de la reforma de la salud no tendrá posibilidad alguna de ser aprobada en el Senado. ‘La votación de los representantes de hoy (sábado) es en vano. Como ya lo dije en numerosas ocasiones, el Senado rechazará cualquier tentativa republicana para obligar a un cambio de la ley de salud a través de una ley presupuestaria o sobre el techo de la deuda’, dijo Harry Reid. El Senado deberá reunirse en la tarde del lunes.

‘Totalmente irresponsable’

La actitud de los republicanos fue calificada el sábado de ‘totalmente irresponsable’ por el secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel. ‘Poner a la población en esta situación, no es de liderazgo, es una abdicación de las responsabilidades’, dijo en el avión que lo lleva a Corea del Sur.

Un segundo texto fue aprobado por unanimidad en la Cámara Baja para garantizar a los militares estadounidenses que recibirán su paga en caso producirse un cierre parcial de las agencias federales a partir del martes.

El viernes, el presidente Obama había acusado a sus adversarios republicanos de mantener una actitud intransigente, refiriéndose a ellos como a los ‘extremistas del Congreso’.

La justicia, la seguridad nacional, las operaciones militares y muchos otros servicios considerados esenciales estarán al margen del cierre, pero todos los parques y museos nacionales cerrarán y las plantillas de las administraciones se verán reducias al mínimo necesario. La mitad de los 800.000 trabajadores civiles del Pentágono se verán afectados por esta medida y los militares no podrán seer pagados a tiempo.

Los economistas estiman que un ‘cierre’ prolongado del Estado tendría un efecto negativo sobre el crecimiento en el último trimestre de 2013. Según el demócrata John Lewis, que ya libró varias batallas presupuestales, ‘nunca se estuvo tan cerca de un cierre’ del Estado.