El temor por las deudas y una eventual moratoria de la petrolera OGX del magnate brasileño Eike Batista hizo caer este lunes a la Bolsa de Sao Paulo, la víspera de una jornada en que la compañía debe pagar USD 45 millones a acreedores.

La plaza paulista retrocedió un fuerte 2,61% a 52.338 puntos al cierre, con OGX a la cabeza de las caídas del índice Ibovespa con una pérdida de 25% y sus acciones negociándose a 0,21 reales, su menor valor histórico.

Detrás quedó la minera MMX con un 10% de caída y en tercero la compañía de logística LLX, con -6,74%.

‘OGX tiene un peso considerable sobre el Ibovespa y, por lo tanto, su desempeño negativo termina influyendo a la Bolsa como un todo’, declaró al diario Folha de Sao Paulo Luiz Gustavo Pereira, estratega de Futura Corretora.

Estas empresas son parte del grupo de minería y energía EBX de Batista, que enfrenta una severa crisis por la pérdida de confianza de los inversores después que a mediados del años pasado OGX informó que no cumpliría con las expectativas de producción de crudo.

El mercado teme que OGX, antes la estrella del grupo, entre en moratoria este martes cuando debe pagar 45 millones de dólares a acreedores de obligaciones que expiran en 2022.

En diciembre, además, la empresa debería pagar por papeles que expiran en 2018.

Según la prensa, la compañía tiene una deuda de 3.600 millones de dólares y está negociando antes de realizar un eventual pedido de recuperación judicial para reestructurar su deuda y alejar el peligro de una quiebra.

‘OGX tiene pasivos muy pulverizados. Es muy complicado conseguir unanimidad entre los acreedores para un acuerdo extrajudicial, en especial los financieros’, alertó una fuente cercana al grupo citada por el diario O Estado de Sao Paulo.

Este lunes, el ministro de Hacienda manifestó críticas contra la crítica situación de OGX, que calificó de ‘hemorragia’.

‘La situación de OGX causó un problema en la imagen del país y de la bolsa de valores, que sufrió un deterioro. (…). La bolsa sufrió una caída de 10% por esas empresas’, declaró este lunes el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega.

‘Espero que consigan solucionar lo más rápido posible esta hemorragia, que continúa perjudicando el desempeño de la economía brasileña y lesiona nuestra reputación en la bolsa de valores, que es muy buena’, enfatizó.

El ministro afirmó además que ‘el gobierno no tiene que hacer nada (…). Es una solución de mercado’.

OGX era la estrella del conglomerado EBX, pero a mediados del año pasado rebajó sus estimaciones de producción de crudo en un campo bajo el mar y comenzó su derrumbe.

En julio de este año, además, anunció que no aumentará su producción y que incluso podría dejar de producir petróleo en ese campo submarino.

De acuerdo a la consultora Economática, OGX tenía un valor de 14.173 millones de dólares al cierre de 2012, contra 1.294 millones a principios de septiembre. Es la compañía que más ha perdido del grupo.

Por otro lado la fortuna de Batista, de 56 años de edad, se redujo de 30.000 millones de dólares hace un año y medio a unos 900 millones actualmente. Fue el hombre más rico de Brasil y el séptimo del mundo.

Su grupo de empresas floreció a la par de la economía de Brasil en los últimos años, que sin embargo ya no crece a la misma velocidad, atrayendo grandes inversionistas a sus proyectos.