El piloto francés Sébastien Ogier (Volkswagen) espera lograr su primer campeonato del mundo de rallies WRC en el rally de Francia, que se disputa del jueves al domingo en Alsacia, y en el que su compatriota Sébastien Loeb, nueve veces campeón del mundo, dirá su adiós.

A tres carreras del final de la temporada, y cuando quedan 84 puntos por disputar, Ogier y su compañero Julien Ingrassia llevan 83 de ventaja al belga Thierry Neuville (Ford). Así que les basta con un punto para proclamarse matemáticamente campeones del mundo, lo que podría ocurrir en la primera especial, la ‘Power Stage’, programada la tarde del jueves en Estrasburgo.

‘Mi objetivo será ganar. Quiero ser campeón del mundo de forma brillante’, dijo Ogier, de 29 años, a la AFP hace dos semanas, tras su victoria en Australia.

‘Sería frustrante que Loeb gane el rally justo cuando yo me proclamo campeón del mundo. Pienso que no lo merezco. Tendré que esforzarme para evitar que suceda’.

En las tres apariciones de Loeb esta temporada, Ogier sólo se ha impuesto en una ocasión. Además del título mundial, le gustaría aprovechar el fin de semana para igualar 2-2 su tanteo personal con el nueve veces campeón.

El duelo entre los dos franceses centrará buena parte de la atención. Loeb, diez años mayor que Ogier, y que correrá en Alsacia su cuarto y último rally de la temporada, ha avisado de que irá a por todas.

‘Si no gano tampoco es una desgracia, pero los espectadores esperan mucho de este duelo con Ogier, que voy a intentar ganar. Y por otro lado, sería genial terminar mi carrera con un éxito’, explicó el veterano piloto.

Loeb, que se dedica ahora a las carreras de turismo, tendrá la ventaja de conocer al dedillo un terreno situado en su región de origen, Alsacia, y donde tendrá a no pocos fans. Además, ha ganado este rally en seis ocasiones, de 2005 a 2008 y luego en 2010 y 2012.

Loeb, al igual que Ogier, deberá tener cuidado de Thierry Neuville. El belga, en constante progreso este año, parece estar cada vez más cerca de ganar un rally.

El piloto ha advertido de que irá también a por todas, y tiene dos objetivos en esta cita: mantener su segunda plaza en el mundial, y superar a Loeb.

‘Será su último rally, y por tanto mi última posibilidad de batirlo al menos una vez’, dijo el belga.