La obra del estadio de Sao Paulo, que esta semana registró un accidente con dos fallecidos, es ‘irregular’, según fiscales, que sostienen que el proyecto aprobado por la alcaldía sufrió modificaciones que aún no fueron autorizadas.

‘No voy a decir que es ilegal, pero sí irregular. Si hubo un accidente en una obra irregular, necesita ser paralizada como siempre se hace’, dijo el fiscal Marcelo Milani citado por el diario Folha de Sao Paulo de este domingo.

El proyecto, aprobado en mayo de 2011, preveía un estadio con 51.542 lugares, pero algunos ‘ajustes’ se hicieron con el transcurrir de la obra y fueron presentados para recibir la aprobación de la alcaldía en junio pasado, cuando el estadio ya estaba 90% concluido.

Estas modificaciones en el proyecto no tienen hasta ahora, según Folha, ninguna relación con el accidente de este miércoles en el que murieron dos obreros, al colapsar una monumental grúa que levantaba el último de 38 tramos de la cobertura, del tamaño del fuselaje de un avión 767 (77 metros de largo) y un peso de 420 toneladas, destrozando parte de las gradas del estadio y una gigantesca pantalla LED.

Las obras en el estadio, conocido como ‘Itaquerao’ y propiedad del club Corinthians, serán retomadas este lunes, después de tres días de luto.

Entre las modificaciones al proyecto aprobado en 2011 destaca una reducción de la capacidad (46.116 sillas) y un aumento de 25% del área construida aprobada. Los cambios aún están en ‘análisis’.

‘Lo que quieren es formalizar aquéllo que ya está hecho. La obra es irregular, clandestina. Son alteraciones significativas que fueron hechas con la seguridad de una aprobación en el final’, indicó por su parte el fiscal de Habitación José Carlos Freitas, que sigue las obras del estadio.

Odebrecht, constructora responsable de la obra, dijo a Folha que las obras ‘cumplen rigurosamente con todas las determinaciones legales’ y que estas alteraciones forman parte de ‘un proceso normal’.

Según el diario O Estado, Odebrecht diseñó un nuevo plan para retomar las obras del estadio –con trabajos durante 24 horas al día pero usando la misma cantidad de obreros– y terminarlo para recibir el partido inaugural del Mundial-2014.

La FIFA puso un ultimátum para que todos los estadios fueran entregados a más tardar el 31 de diciembre, pero Sao Paulo ya maneja un atraso de 45 a 60 días.

Esta semana serán removidos los escombros del accidente y la monumental grúa. La empresa quiere comprobar que si la estructura sufrió daños.

La pieza de la cobertura se armará ahora por segmentos en el mismo techo, en parte porque no hay otra grúa disponible para cargar una pieza de ese tamaño y peso.