La economía estadounidense creció más de lo previsto en el tercer trimestre, alcanzando 3,6% en proyección anual, impulsada por la acumulación de stocks de empresas, de acuerdo a la segunda estimación del Departamento de Comercio publicada el jueves.

Esta revisión de 0,8 puntos al alza de la primera estimación publicada el mes pasado sorprendió a los analistas, cuya previsión media situaba el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 3% entre julio y septiembre, luego de una primera estimación de 2,8%.

En el segundo trimestre, el crecimiento en proyección anual fue de 2,5%.

Las existencias de las empresas cuentan por 1,68 puntos en el crecimiento del PIB, contra 0,8 puntos en la primera estimación.

Las inversiones de las empresas crecieron 16,7%, cuando en la primera estimación la cifra era de 9,5%.

Los gastos de consumo, en tanto, fueron revisados a la baja, y quedaron con un avance de 1,4% contra 1,5% estimado anteriormente.

El índice de precios vinculado a los gastos de consumo (PCE), una medida de la inflación seguida por el banco central estadounidense (Fed), se ubica en 1,8%, sin cambios con relación a la primera estimación. Esta cifra está por debajo del nivel de inflación de 2% deseado por la Fed.

En la comparación interanual, la economía creció un 1,8% en relación al tercer trimestre de 2012.

Cifra oculta algunas debilidades, según analistas

Los analistas señalaron que la cifra de crecimiento oculta algunas debilidades, incluidas las revisiones a la baja de la construcción y de los gastos de consumo, que representan alrededor de dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos.

‘Desafortunadamente, toda la revisión, levemente al alza, fue en el componente de stocks, mientras que las ventas finales fueron revisadas a la baja una décima hasta 1,9%. No hay impulso aquí’, dijo Ian Shepherdson, de Pantheon Economics.

‘Sabemos que el actual trimestre comenzó con el pie izquierdo’, agregó Jennifer Lee, de BMO Capital Markets.

Las existencias de las empresas estadounidenses se acumulan a un ritmo insostenible y tendrán que comenzar a reducirse en los próximos trimestres por efecto de mejores ventas, dijo Jim O’Sullivan, de High Frequency Economics.

Para O’Sullivan, el incremento del PIB ha sido evaluado por debajo del crecimiento real, ‘por lo menos antes del (PIB del) tercer trimestre’.

Esta segunda evaluación del PIB trimestral se publica cuando la Reserva Federal sopesa si la economía está suficientemente fuerte para permitirse empezar a reducir paulatinamente sus estímulos monetarios masivos, orientados a mantener bajas las tasas de interés a largo plazo e impulsar el crecimiento.

La Fed revisará su programa de compra de activos por 85.000 millones de dólares por mes en su reunión el 17 y 18 de diciembre.

La Fed considera clave para cualquier decisión el panorama laboral y la inflación.

Aunque el cuarto trimestre se muestra débil en materia de crecimiento, los analistas están en general anticipando un repunte en 2014.

‘El cierre de servicios públicos federales y la política arriesgada respecto al límite de la deuda’ estadounidense ‘dañaron la economía, pero en el cuarto trimestre, no en el tercero’, cuando de hecho se produjo la crisis política que paralizó el Estado federal por 15 días a comienzos de octubre, dijo Scott Hoyt, de Moody’s Analytics.

‘El golpe al PIB real del cuarto trimestre se estima en 20.000 millones de dólares, equivalente a medio punto porcentual’, añadió.

‘Para que el crecimiento aumente como se espera el próximo año, los legisladores no deben hacer daño (con sus decisiones) en la próxima ronda de negociaciones sobre el presupuesto, y la Reserva Federal deberá gestionar tasas de interés más altas a largo plazo mientras el mercado laboral mejora’, añadió.