El acuerdo en la reunión de la OMC en Bali, que parecía al alcance de la mano el viernes por la noche tras un compromiso con India, fue bloqueado este sábado por la súbita oposición de Cuba, Bolivia, Venezuela y Nicaragua, sumiendo a la organización en un nuevo atascadero

‘Cuba, Bolivia, Venezuela y Nicaragua rechazaron el paquete’ de medidas que los otros 155 Estados miembros de la OMC habían aceptado, dijo a la prensa Keith Rockwell, portavoz del director general de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo.

Actualmente se llevan a cabo consultas, pero ‘no sé cuáles serán las etapas posteriores’, añadió, precisando que la reunión ministerial, que debía terminarse el viernes en la tarde, continuará ‘un día más’.

Los cuatro países latinoamericanos ‘están insatisfechos porque se retiró una referencia hecha al embargo’ estadounidense contra Cuba, precisó Rockwell, quien se refirió a ‘una declaración muy política, donde se expresaron elementos ideológicos’.

Un acuerdo en la reunión ministerial parecía a la vista el viernes en la noche después de las últimas negociaciones que habían logrado que India, hasta el presente opuesta a un entendimiento, se sumara.

Sin embargo, durante la rueda de consultas necesarias para aprobar oficialmente el texto, surgió la oposición de los cuatro países latinoamericanos, sorprendiendo a los participantes, que contaban con una conclusión inmediata.

Un acuerdo en Bali, el primero desde la creación de la OMC en 1995, es percibido como la última posibilidad de reactivar las negociaciones sobre la apertura de la liberalización del comercio mundial, paralizadas desde que se iniciaron en 2001 en Doha, capital de Catar.

Muchos responsables han advertido que un nuevo fracaso en Bali, tras cuatro reuniones ministeriales sin resultados desde el inicio de la Ronda de Doha, supondría no solo un duro golpe para la OMC sino también para el multilateralismo en general, en estos tiempos en que los países prefieren los acuerdos bilaterales o regionales.

El acuerdo parecía al alcance el viernes por la noche tras lograrse un compromiso con India, cuya férrea posición sobre subsidios agrícolas hacía peligrar las negociaciones sobre la liberalización del comercio mundial.

‘Estoy más que feliz. Es un gran día. Es una decisión histórica, no solamente para India sino para todos los países en desarrollo y los países pobres. Es una victoria para la OMC, para el mundo’, se había congratulado el ministro indio de Comercio, Anand Sharma.

‘Sí’, había declarado al ser preguntado si iba a firmar un acuerdo en esta cumbre ministerial de los 159 países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC), considerada decisiva para salvar la Ronda de Doha, empantanada desde 2001.

‘Lo apruebo. Tengo el mandato’ para hacerlo, añadió el ministro, al salir de una reunión donde se le presentó un nuevo compromiso.

India defendió en esta reunión de Bali que se suprimiera el tope impuesto por la OMC a las subvenciones agrícolas en el caso de que éstas contribuyan a la puesta en marcha de programas alimentarios.

India, que lidera a los 46 países en desarrollo del G33, quiere proporcionar a precios artificialmente bajos alimentos básicos a sus cerca de 800 millones de pobres.

Hasta ahora Nueva Delhi se había opuesto a varias ofertas de compromiso.

Según una copia del acuerdo obtenida por la AFP, no se impondrán sanciones a los países que superen el tope de subvenciones para un programa de seguridad alimentaria hasta que se halle una ‘solución permanente’ al asunto.

Esa solución permanente debería buscarse en la 11ª reunión ministerial de la OMC, prevista teóricamente dentro de cuatro años.

En contrapartida, los países que quisieran constituir ‘reservas con fines de seguridad alimentaria’ se comprometen a no hacer nada que ‘distorsione el comercio’, una alusión al dumping en las exportaciones.

La reuniòn ministerial trata de concluir un acuerdo sonre el denominado ‘paquete Bali’, que tiene que ser adoptado por unanimidad por los 159 Estados miembros de la OMC.

El paquete, conocido como ‘Doha Light’ porque rebaja muy sensiblemente las ambiciones iniciales de la Ronda de Doha, comprende tres pilares: agricultura, desarrollo y facilitación de intercambios, es decir, reducir la burocracia en las fronteras.