El Mundial de Brasil-2014 toma finalmente forma, o por lo menos sobre el papel, con la definición de los grupos en el sorteo de este viernes, mientras crece la preocupación por el estadio de Sao Paulo, que podría llegar en ‘el límite’ al torneo.

El evento estará marcado por el luto ante la muerte del expresidente sudafricano Nelson Mandela, ‘uno de los mayores humanistas de este tiempo’, expresó el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en Costa do Sauipe (noreste de Brasil), donde se celebra el evento.

‘Con Nelson Mandela compartí la profunda convicción en el extraordinario poder del fútbol para unir al ser humano’, indicó Blatter en un comunicado.

Sudáfrica, anfitrión del Mundial-2010, no figura entre los clasificados africanos para Brasil-2014.

En ‘el límite’

Blatter anunció el jueves que el estadio de Sao Paulo, sede del partido inaugural del Mundial-2014, no estará listo hasta ‘mediados de abril’, dos meses antes del torneo. ‘Por ahora no hay plan B’, dijo.

Valcke, segundo de abordo, dijo en una entrevista con la AFP que la sede de Sao Paulo ‘queda en el límite’ con el nuevo plazo, preliminar, que generó el accidente en el que murieron dos personas al derrumbarse una grúa y destrozar parte del recinto hace una semana.

Entre la fecha de entrega de los estadios y el inicio de la Copa Confederaciones en junio pasado, la FIFA exige la realización de al menos dos eventos de prueba en los recintos para verificar que todo funciona correctamente.

A la suerte

Hay ansiedad entre las 32 selecciones mundialistas para conocer no sólo a sus rivales, sino también las distancias que recorrerán en este país de tamaño continental y los cambios de clima que afrontarán en cada sede.

El secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, dirigirá el sorteo a partir de las 16H00 GMT y contará con la colaboración de ocho figuras del fútbol, una de cada uno de los países campeones del mundo, entre ellas el francés Zinedine Zidane, el italiano Fabio Cannavaro y el uruguayo Alcides Ghiggia, verdugo de Brasil en el mundialmente conocido ‘Maracanazo’.

‘Me gustaría mucho que hubiera una nueva final Brasil y Uruguay, quiero verlo como espectador, como hincha de Uruguay’, dijo por su lado Ghiggia, de 86 años.

Las 32 selecciones se repartirán en ocho grupos de cuatro equipos cada uno, a través de un complejo mecanismo diseñado para mantener a equipos del mismo continente lo más lejos posible. Aunque habrá al menos dos equipos de Europa -que tiene 13 representantes- en algunos grupos.

El grupo de la muerte

La composición definitiva de los cuatro bombos para el sorteo del Mundial Brasil-2014 será develada a escasos minutos del inicio de la ceremonia.

La presencia de las ocho selecciones que han sido campeonas del mundo podría generar más de un ‘Grupo de la Muerte’.

Brasil, cabeza del grupo A, podría enfrentarse en un eventual ‘Grupo de la muerte’ a Francia, su verdugo en el Mundial-1998, a Italia, Inglaterra, Holanda o Portugal.

En un ensayo de sorteo realizado el miércoles, por ejemplo, el Grupo A lo componían Brasil, Francia, Italia y Australia, un escenario probable que pone la piel de gallina.

Ambos europeos, que no son cabeza de serie, podrían caer en el bombo 2 con los dos sudamericanos no cabezas de serie (Chile y Ecuador) y los cinco africanos.

Argentina, Colombia y Uruguay son cabezas de serie, junto a España, Alemania, Bélgica y Suiza.

La FIFA estableció los cabezas de serie en función de su clasificación mundial del 17 de octubre, antes de las repescas, para no dar ventajas a las selecciones que participaron en ellas.

Maratón

El sorteo determinará la suerte de los maratonianos viajes que realizarán las selecciones en este país de tamaño continental, donde un encuentro puede disputarse un día de invierno austral en el sur de Brasil y al otro con el sofocante calor del noreste, a pleno sol, apenas pasado el mediodía.

Por ejemplo, Brasil, que se concentrará en Teresópolis (sudeste), viajará una hora de avión hasta el frío Sao Paulo para el duelo inaugural, a 2.370 kilómetros de su próximo partido en Fortaleza (noreste), donde el calor es sofocante. Y cierra la fase de grupos en Brasilia (centro-oeste), a 1.700 kilómetros. Cada recorrido por tierra llevaría más de 24 horas cada uno.

Lo mismo para el que ocupe la posición B4, que viajará de la calurosa Cuiabá (centro-oeste) a la helada Porto Alegre (sur) en cinco días. Distancia: 1.681 kilómetros, que en coche tomarían unas 28 horas.