Las últimas negociaciones proseguían este viernes para tratar de lograr un acuerdo que salve la Ronda de Doha y la propia razón de ser de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en la reunión ministerial de Bali.

‘Todavía no lo tenemos’, reconoció Keith Rockwell, portavoz del director de la OMC, a escasas horas del cierre de esta reunión. ‘Se han logrado avances por la noche’, dijo.

Pero el ministro de Comercio Anand Sharma repitió que India ‘no va a ceder nunca al derecho a la seguridad alimentaria’, manzana de la discordia de la reunión.

Nueva Delhi quiere que se suprima el tope impuesto por la OMC a las subvenciones agrícolas en el caso de que éstas contribuyan a la puesta en marcha de programas alimentarios.

India, que lidera a los 46 países en desarrollo del G33, quiere proporcionar a precios artificialmente bajos alimentos básicos a sus cerca de 800 millones de pobres.

Estados Unidos, que se opone de plano, ha propuesto un periodo de transición de cuatro años, conocido como la ‘cláusula de paz’, durante el cual no se sancionará a los países que superen este tope de subvenciones para dichos fines.

Pero India, que quiere que dicha cláusula esté en vigor hasta que se encuentre una solución permanente, ha rechazado este compromiso, que habría permitido un acuerdo de mínimos y salvar al multilateralismo que encarna la OMC.

Sharma se niega a cargar con la culpa del fracaso de las negociaciones, al asegurar que India no es el país que impide el acuerdo. ‘No, nosotros queremos simplemente que se haga justicia con los pobres y los hambrientos del mundo’, dijo a la prensa. ‘Hablamos’, se limitó a agregar antes de entrar en una sala de reuniones.

El intenso baile diplomático proseguía este viernes por la mañana para tratar de no irse de Bali con las manos vacías.

Las reuniones, bilaterales y multilaterales, se suceden, en particular en presencia de Estados Unidos e India, los dos países que tienen la llave de la salida del callejón en el que han caído las negociaciones.

Sharma se reunió con su homólogo estadounidense, Michael Froman, y el director general de la OMC, el brasileño Roberto Azevedo, ‘tarde por la noche’, confirmó una fuente de la delegación india.

Un diplomático que participa en las negociaciones y que pidió el anonimato dijo a la AFP que estaban a punto de llegar a un acuerdo pero India al final rechazó un compromiso. ‘Hubo una posibilidad de acuerdo por la noche, sobre el conjunto del paquete, pero desgraciadamente, una parte decidió continuar las negociaciones’, dijo, en referencia al país asiático.

La reunión ministerial, considerada como la de la última oportunidad, trata de concluir un acuerdo sobre el denominado ‘paquete Bali’, que tiene que ser adoptado por unanimidad por los 159 Estados miembros de la OMC.

Este conjunto de medidas, denominado ‘Doha light’, pretende ser la lanzadera de las negociaciones para liberalizar el comercio mundial, paralizadas desde que se iniciaron en 2001 en Doha, capital de Catar.

Comprende tres pilares: agricultura, desarrollo y facilitación de intercambios, es decir, reducir la burocracia en las fronteras.

Muchos responsables han advertido de que un nuevo fracaso en Bali, tras cuatro reuniones ministeriales sin resultados desde el inicio de la Ronda de Doha, supondría un duro golpe para la OMC y para el multilateralismo en general, en estos tiempos en que los países prefieren los acuerdos bilaterales o regionales.

El calendario ha querido que los ministros de Comercio de los doce países que participan en el Acuerdo de Asociación Transpacífico, en el que se incluyen países como Estados Unidos, México, Chile y Perú, viajen este viernes a Singapur, para reunirse con vistas a sellarlo antes de que termine el año.