La petrolera Repsol quiere empezar a prospectar próximamente en las islas Canarias, un archipiélago apreciado por el turismo cuyas aguas cristalinas podrían albergar la mayor reserva de petróleo de España, a lo que se oponen los ecologistas y las autoridades locales.

Repsol, que sólo espera el último visto bueno del ministerio de Medio Ambiente, prevé instalar su base logística a partir de enero para empezar a sondear en mayo en dos puntos situados a unos 60 kilómetros de la costa.

Para evitarlo, los detractores del proyecto lanzaron el lunes una campaña y una petición que el sábado había recogido más de 35.000 firmas en la página web Savecanarias.org.

Las manifestaciones contra la búsqueda de crudo ya habían reunido a miles de personas en 2012.

Ahora, el objetivo es ‘intentar internacionalizar el conflicto y aglutinar en la misma campaña todos los sectores que están en contra de las prospecciones’, explica Fernando Ríos Rull, encargado del tema por el Gobierno canario, que lidera la lucha.

Su manifiesto, titulado ‘Por un archipiélago canario libre de petróleo’, fue firmado por más de 40 organizaciones, entre ellas las ONG ecologistas Greenpeace y WWF, organismos científicos y el partido socialista.

‘Las perforaciones constituyen una seria amenaza para los valores naturales de las islas, para su economía, para su capacidad de abastecimiento de agua potable, para su turismo y, por consiguiente, para sus habitantes presentes y futuros’, afirma el manifiesto, leído en Madrid por la actriz Pilar Bardem, madre del actor Javier Bardem.

Por su parte, Marcos Fraga, portavoz de Repsol, se sorprende: ‘¿Qué país renuncia a conocer cuáles son sus recursos naturales?’.

Especialmente en un momento en que su economía, cuarta de la Eurozona, acaba de vivir su segunda recesión en cinco años. ‘España es el país de la OCDE con más dependencia de importaciones de hidrocarburos’, afirma. ‘Más del 99% de los hidrocarburos que consume se tienen que importar’, agrega.

Las aguas profundas de Canarias podrían, según Repsol, albergar un verdadero filón: el equivalente a 900 millones de barriles de petróleo (2.300 millones en el escenario más optimista), que cubrirían el 10% de la demanda española, produciendo de 100.000 a 150.000 barriles diarios durante 20 años.

La petrolera española, asociada en este proyecto al grupo australiano Woodside y al alemán RWE, ve la posibilidad de crear ‘entre 3.000 y 5.000 puestos de trabajo’ en el mismo periodo, una buena noticia para una comunidad autónoma con un 35% de desempleo.

A su favor tiene el apoyo claro del ministro de Industria, José Manuel Soria, originario de Canarias y posible candidato a las elecciones autonómicas de 2015, quien ve la oportunidad de ‘introducir una actividad económica adicional’.

Formado por siete islas y situado frente a las costas occidentales de África, este archipiélago depende mayoritariamente del turismo, con 10 millones de visitantes en 2012.

‘Las playas de arena blanca del sur de Fuerteventura son muy apreciadas y hay un turismo masivo que va buscando sol, agua limpia y viento’ para practicar deportes acuáticos, explica Miguel Ángel Soto, portavoz de Greenpeace España.

Y la vecina isla de ‘Lanzarote es una reserva de la biosfera que basa su economía en el turismo de calidad’, afirma. ‘El petróleo vendría a manchar toda esta imagen y, en caso de que haya un vertido, podría comprometer durante años el turismo de las islas’, advierte, alertando contra los desastrosos efectos que esto tendría para una zona poblada de cetáceos.

Fraga recuerda, por su parte, que ya se realizan prospecciones en las aguas del vecino Marruecos y asegura que nada se verá desde las playas.

Repsol, que debe invertir un total de 9.000 millones de euros en este proyecto, prevé sondear la zona durante un año. Después, si pide y obtiene la autorización del Gobierno para pasar a la extracción, ‘sobre 2019-2020 se podría obtener la primera gota’, señala.

Esto significaría que existe en la zona petróleo en cantidad y calidad suficientes, lo que la petrolera estima en un 20% de probabilidad.