El parlamento griego vota este sábado el presupuesto para 2014 que apuesta por un crecimiento económico pese a los nuevos recortes en el gasto público, en un contexto marcado por arduas negociaciones con los acreedores internacionales del país.

Los diputados se pronunciarán sobre el texto el sábado por la noche, una vez que tomen la palabra los responsables de los partidos con representación parlamentaria, incluido el primer ministro Antonis Samaras, líder de los conservadores de la Nueva Democracia.

Su gobierno de coalición con los socialistas tiene una mayoría de tan sólo 154 escaños sobre los 300 del parlamento, pero todo apunta a que el presupuesto saldrá aprobado.

Al igual que España, Portugal e Italia, Grecia presenta un presupuesto que cuenta con una vuelta al crecimiento, con una ligera progresión del PIB de +0,6%, después de seis años consecutivos de recesión.

También se prevé un aumento de 2.100 millones en la recaudación fiscal y un descenso de 3.100 millones en el gasto, a través de recortes drásticos en sanidad y en la seguridad social.

El texto no ha recibido el aval completo de la ‘troika’ de acreedores de Grecia (Unión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional).

El gobierno tiene grandes dificultades en las negociaciones con la ‘troika’ sobre algunas reformas a las que queda condicionado el desembolso de 1.000 millones de euros.

Es el cuarto presupuesto de ajuste de Grecia desde que Europa y el FMI activaron un rescate financiero para el país en 2010.