La venta liberada de gas doméstico sin subsidios, a precios 18 veces mayor, comenzará el martes en La Habana y Santiago de Cuba como una ‘opción adicional’, informó este lunes el ministerio de Energía y Minas.

‘Esta alternativa no sustituye ni elimina el habitual servicio normado ni sus precios actuales, que como es conocido, están por debajo de su costo’, se apuró en aclarar la nota oficial publicada en el diario oficial Granma.

El cilindro de 10kg que se distribuye en Cuba de forma regulada tiene un precio de 7 pesos (0.35 dólares), a partir del martes, los habitantes de La Habana y Santiago de Cuba, las dos provincias mas habitadas del país, podrán adquirirlo por 130 pesos (5.25 dólares).

El salario medio en Cuba es de 466 pesos cubanos (unos 19 dólares), aunque medio millón de trabajadores privados y beneficiados con remesas familiares tienen ingresos superiores.

‘Los actuales clientes que reciben el servicio normado podrán acogerse a este sistema, amparados en su contrato. Quienes posean un solo cilindro tendrán la oportunidad de alquilar otro y utilizar ambos en cualquiera de las modalidades’, dijo la nota del ministerio.

Parte de la población de La Habana, 2,1 millones de habitantes, tiene el servicio manufacturado (por tuberías), pero en los barrios periféricos, tienen que acudir al cilindro (‘balita’) y ajustarse a la periodicidad de la venta, según los componentes del núcleo familiar. Para dos personas, corresponden actualmente 10 kgs. cada tres meses.

La medida favorece a muchas personas que no les alcanza el producto, y que hasta ahora acudían al mercado negro, donde pagaban precios similares al fijado ahora por el Estado.

La disposición contempla el alquiler de cilindros y piezas necesarias, bajo contrato, lo que facilita la operación.

Las reformas económicas emprendidas por el Gobierno de Raúl Castro para ‘actualizar’ el agotado modelo económico vigente, de corte soviético, buscan eliminar prohibiciones y limitaciones caducas, pero también reducir al mínimo el amplio sistema de subsidios y gratuidades que aún persiste en la isla.