El Ministro de Deportes de Rusia rebajó las expectativas de su país, este sábado, en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, tras una participación decepcionante en Vancouver en 2010.

‘En mi opinión, nuestra situación es peor en los Juegos de Invierno que en las Olimpiadas de verano’, dijo Mutko en la televisión rusa.

‘Se repartirán 98 juegos de medallas en 14 deportes. Sólo en cinco de ellos hemos ganado tradicionalmente’, añadió.

Rusia, que fue una potencia mundial en la era soviética, sólo consiguió tres medallas de oro en Canadá, acabando 11º en el medallero.

Tras ese fracaso, la federación decidió invertir en la contratación de técnicos extranjeros así como en la creación de nuevas infraestructuras con el fin de brillar en sus Juegos, del 7 al 23 de febrero.

Este evento también tiene fuertes connotaciones políticas ya que el Kremlin quería utilizar el deporte para reforzar el patriotismo del país y dar un nuevo impulso al presidente Vladimir Putin, que se gastó 50 billones de dólares en la organización.

Pero el Ministro de Deportes, Vitaly Mutko, aseguró este sábado que los seguidores no deben esperar milagros de su equipo nacional sólo por el hecho de competir en casa.

Mutko desveló que estaría contento si Rusia acabara entre los cinco primeros del medallero y que deben brillar en pruebas como el hockey sobre hielo, donde históricamente han marcado el paso.

Rusia, que tiene problemas económicos y no ha avanzado a buen ritmo científicamente tras el fin de la era soviética, tendrá difícil competir en deportes como el bobsleigh, donde los avances tecnológicos marcan la diferencia.

‘Una medalla olímpica no es sólo el trabajo bien hecho del ministro o del ministerio sino también un logro para todo un país. Es el reflejo de su nivel social y su desarrollo económico, científico y tecnológico’, apuntó.

Mutko es el Ministro de Deportes desde 2008 y continuó en su cargo después del fracaso de 2010 debido a su estrecha relación con Putin.

El pasado 12 de marzo, Mutko aseguró que ‘el único resultado posible’ en Sochi era liderar el medallero al final de la competición pero las pobres actuaciones de sus deportistas a lo largo del año le llevaron a rebajar las expectativas pocas semanas después, reconociendo que acabar entre los tres primeros sería ya un éxito.

Ahora, meses después, el discurso ha vuelto a variar.

‘Por supuesto que nos fijamos el éxito como objetivo pero también debemos entender cuál es la realidad. Eso sí, puedo asegurar que (los rusos) no se sentirán decepcionados’, prometió.