El ministro guatemalteco de Economía, Sergio de la Torre, dijo además que “el tránsito que pasa por esa frontera diariamente es alrededor de entre US$50 y US$70 millones, dependiendo la época. Se había cuantificado que se estaban perdiendo seis millones de dólares diarios”.

De la Torre aseguró que si vuelven los inconvenientes en las aduanas y no se logra “una solución amistosa”, acudirán a instancias regionales para buscarle salida al problema.

Según medios del vecino país, el Gobierno salvadoreño ya empezó a buscar una solución al conflicto y pidió a la Asamblea Legislativa suspender por 180 días la conflictiva tasa de US$18 por inspección no intrusiva de los fletes en las fronteras del país.

Sin embargo, las inspecciones –que se hacen mediante rayos X– se mantendrán aunque el Parlamento levante el cobro, afirmó el ministro de Hacienda, Carlos Cáceres.

La medida se aplica desde el pasado 6 de enero, pero el cobro es rechazado por los transportistas internacionales porque no les corresponde a ellos pagarlo, sino a los importadores y exportadores.

Cientos de tráileres estuvieron estacionados en las principales aduanas de El Salvador con Guatemala y Honduras. El paro afectó la carga con origen y destino en El Salvador pero además la que atraviesa el país por el corredor centroamericano entre Panamá y México.

Cargas de productos perecederos, como frutas y hortalizas, ya se han echado a perder en las fronteras, al tiempo que escasean y se encarecen en los mercados locales, según diversas fuentes.

La Federación de Cámaras de Comercio de Centroamérica y República Dominicana expresó “su preocupación” porque el conflicto “ha generado un obstáculo grave al comercio”.