Por esa razón, directivos de la Asociación Nacional del Café (Anacafé) han dicho a los medios que “la burocracia tiene atrapado el fideicomiso y no se puede operativizar”, señalando que estos fondos, para atender la emergencia generada por la roya, no llegan a los productores.

Pero el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga) argumenta que hasta el 31 de diciembre del año pasado se otorgaron un total de 326 créditos por el fideicomiso de Apoyo Financiero para los Productores del Sector Cafetalero Guatemalteco, por un monto de Q87.3 millones.

En octubre de 2013, el Congreso aprobó extender por diez años el plazo del fideicomiso depositado en el Banco de Desarrollo Rural (Banrural), con lo que la fecha de vencimiento pasó de octubre de 2013 a 2016.

Pero este beneficio en las condiciones aún no se traslada a los cafetaleros por trámites administrativos pendientes. Además, los posibles beneficiarios se han quejado de que debenpagarlo en un corto tiempo.

Estimaciones de Anacafé consideran que entre 40 y 50 mil productores podrían beneficiarse de los recursos del fideicomiso, si se liberan los recursos con el plazo aprobado de urgencia nacional por el Legislativo.

La oficina de prensa del Maga indicó que como fideicomitente “tiene a su cargo realizar todas las gestiones administrativas para completar la ampliación del plazo”, agregó que están en la fase final para suscribir la escritura y completar las modificaciones al reglamento para que concuerde, con lo aprobado en el Decreto 12-2013.

Los trámites pendientes podrían tomar al menos seis meses más. De acuerdo con cifras del Maga, en el fideicomiso se tiene un monto disponible de Q146.4 millones.

Anacafé contabilizó en la cosecha 2012-2013 un total de 4.1 millones de quintales oro, pero para la próxima 2013-2014 la merma en la producción será de 100 mil quintales, con lo que se podría esperar un cierre de 4 millones de quintales.

Departamentos como Santa Rosa, Jutiapa, Jalapa, Zacapa y Chiquimula son los más afectados por el rebrote del hongo de la roya, que se atribuye a la falta de la tercera aplicación de los fungicidas.

Además de una menor cosecha que ocasionará este rebrote, se prevé que cerca de 1.5 millones de jornales están en riesgo de perderse en las zonas afectadas.