La administración del Canal de Panamá y el consorcio encargado de la ampliación de la vía se reúnen este martes con la aseguradora del proyecto con la intención de desbloquear un conflicto por sobrecostes que compromete el futuro de las obras.

El encuentro del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), liderado por la constructora española Sacyr, y la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) con la aseguradora Zurich América International ‘puede aclarar algunas cosas’, dijo a AFP el ministro de Asuntos del Canal, Roberto Roy. La reunión se celebra un día después de que se cumpliera el plazo de 21 días que dio GUPC para que la ACP le pague 1.600 millones de dólares por costos ‘imprevistos’ sobre los 3.200 millones de dólares presupuestados para construir un tercer juego de esclusas, proyecto clave de la ampliación de esta estratégica vía por donde pasa el 5% del comercio mundial.

Pese a que impuso ese plazo bajo amenaza de parar la obra, GUPC siguió el lunes los trabajos pero a muy bajo ritmo, prorrogó el plazo -sin dar fecha- y propuso a la ACP cofinanciar los sobrecostos para avanzar con el proyecto, pero la administración de la vía lo rechazó, argumentando que estaba fuera de contrato. Tras dos semanas de negociaciones, la ACP y GUPC siguen lejos de un acuerdo, lo que hace temer que las obras se paralicen del todo por un tiempo y se retrase aún más el proyecto, con consecuencias para la economía del país y el comercio mundial.

Según fuentes cercanas a las negociaciones, Zurich explicará en la reunión a la ACP que ve prematuro plantearse el pago de una fianza de 600 millones de dólares que salvaguarda la construcción del juego de esclusas, un monto con el que cuenta la ACP para terminar las obras en caso de ruptura con el consorcio.

¿Aún más allá de 2015?

Algunos expertos estiman que una ruptura del contrato haría que la ampliación, que comenzó en 2009 y debía finalizar en 2014, cuando el Canal cumple 100 años, se retrase al menos tres años más. La obra ya acumula un atraso de nueve meses, con un avance global del 72% y de 65% en las esclusas, y la nueva fecha de conclusión es junio de 2015.

GUPC, que enfrenta serios problemas de flujo de caja, señaló el lunes que si se cofinancian -en montos que no precisó- los costos imprevistos de las obras se podrá ‘alcanzar el cumplimiento del proyecto en 2015’. De lo contrario tendrá un ‘grave retraso’, advirtió.

Un nuevo retraso comprometería millonarios ingresos proyectados sobre la base de que el Canal ampliado permitirá el paso de buques de más de 12.000 contenedores.

Analistas aseguran que el Canal -que aporta cada año un 10% de los ingresos fiscales- podría dejar de recibir entre 300 y 400 millones de dólares. El atraso impactaría también en países como Estados Unidos, que ejecutan millonarias inversiones para adecuar sus puertos al paso de los nuevos gigantes que atravesarán el Canal. ‘Ya hay costos que son inexorables y que van a tener que asumir ambas partes’, aseguró a AFP el economista Horacio Estribí.

Algunos economistas calculan que el proyecto total terminará costando 2.000 millones de dólares más de los 5.250 millones previstos, y que si el consorcio abandona las obras el país deberá recurrir a préstamos, recortes presupuestarios o aumento de impuestos. ‘Todo pareciera indicar que vamos a tener una decisión de dar por terminada la obra por incumplimiento y empezará un pleito que durará tres, cuatro o cinco años’, lo que impactará dentro y fuera del país, afirmó a AFP Fernando Aramburú, exministro de Economía.

Ante el empantanamiento de las negociaciones, el vicepresidente de la Comisión Europea, Antonio Tajani, se propuso mediar para empujar una solución financiera que permita que la obra continúe, pero la ACP insistió en aclarar que no puede ‘hacer nada más allá de lo que diga el contrato’, que ya contempla ‘los mecanismos de resolución’ de conflictos.

El Canal fue inaugurado en agosto de 1914 por Estados Unidos, que hoy es su principal cliente, junto con China, Chile y Japón.