Un juez de México desechó este miércoles un recurso presentado por intelectuales y artistas que buscan impugnar la recientemente promulgada reforma energética, que abre por primera vez el sector a la inversión privada nacional y extranjera.

Los demandantes señalaron que recurrirán ante otra instancia jurídica.

‘Se desecha demanda de amparo (recurso) promovido en contra del decreto por el que se reforman artículos constitucionales en materia energética’, dijo el juez cuarto de distrito en materia administrativa, David Rodríguez.

La semana pasada, 23 intelectuales y artistas mexicanos, todos ganadores del Premio Nacional de Ciencias y Artes, impugnaron ante el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito Federal la reforma energética, promulgada el 20 de diciembre por el presidente Enrique Peña Nieto.

Entre los firmantes de la misiva se encuentran los escritores Fernando del Paso y José Emilio Pacheco, así como el filósofo e investigador Luis Villoro, el astrónomo Manuel Peimbert, el periodista Vicente Leñero y el historiador Lorenzo Meyer.

Los cambios en materia energética ‘fueron votados con enorme premura por los legisladores federales y estatales, sin darse siquiera el tiempo necesario para efectuar el análisis indispensable para una reforma de tal trascendencia (…) Dañan a la sociedad y hacen retroceder, peligrosamente, a México’, escribieron los intelectuales en su carta pública difundida por la prensa nacional.

Pero el juez Rodríguez Matha argumentó que ‘el juicio de amparo es improcedente en contra de adiciones o reformas a la Constitución Federal’, de acuerdo con la resolución publicada en la página del Consejo de la Judicatura.

En entrevista con la AFP, Lorenzo Meyer dijo que el amparo que interpusieron ‘no fue contra la reforma, sino en contra de la manera en la que se llevó a cabo’ la discusión de la iniciativa para reformar la Constitución, que fue llevada a cabo en un lapso de menos de una semana en los plenos de las cámaras de Senadores y Diputados y en un fin de semana en los congresos estatales.

Meyer dijo que consideran que la forma y tiempo en la que fue aprobada la reforma, que ‘compromete el futuro de los mexicanos’, es un ‘insulto’, por lo que volverán a recurrir a otra instancia jurídica aún no definida.

La ley de reforma modificó tres artículos constitucionales para abrir la exploración y explotación de petróleo y gas a inversionistas nacionales y extranjeros, poniendo fin a 75 años de monopolio estatal en el sector.

Esto suscitó la oposición no sólo de los intelectuales, sino también del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), la tercera fuerza política en el país, que considera se ‘privatizará’ el sector y representará ‘un atraco al pueblo’.

En 1938, el entonces presidente Lázaro Cárdenas decretó la expropiación de la industria petrolera y la creación de la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), símbolos de la soberanía nacional.