Luego del informe circunstanciado que le entregaron al presidente Otto Pérez Molina, sobre el ataque en contra de la vicemandataria Roxana Baldetti, al concluir la reunión de informe del segundo año de gobierno, celebrada en el Teatro Nacional el pasado 14 de enero, este desligó de responsabilidades a la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad de la Presidencia (SAAS), argumentando que la seguridad estuvo a cargo del Congreso de la República. 
“La SAAS cumplió con los protocolos del Legislativo, porque se trató de una sesión solemne”, aseguró el mandatario.
Pérez Molina explicó que parte del informe que les solicitó a tres personas cercanas a él evidenció que las dos mujeres que agredieron a la vicepresidenta llevaban la cal dentro de la ropa interior, pues en la entrada del recinto los invitados debieron pasar por escáneres, aparte de la revisión en los bolsos que cada uno llevaba.  
Sin embargo en las declaraciones publicadas en las redes sociales de una de las sindicadas, el día del incidente, aclara que en la entrada al Teatro en el momento de revisar sus pertenencias indicaron que el polvo blanco era maquillaje. 
Por otra parte, autoridades del Legislativo argumentaron que la mayoría de invitaciones para el acto solemne fueron enviadas por el Ejecutivo. 
El ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, señaló a Karlos de León, como el autor intelectual del atentado que sufrió Baldetti; además dijo que ya se giró la orden de captura en su contra.