Un día después de advertir que el estadio de Curitiba podría quedar fuera del Mundial-2014 por los retrasos en sus obras, el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, y la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, inauguran este miércoles el Arena das Dunas en Natal (noreste).

‘Entrego hoy la #ArenaDasDunas en Natal. Un paso más para realizar la #CopaDeCopas’, escribió la mandataria en su cuenta de Twitter. ‘Qué bueno ver de cerca el Arena das Dunas aquí en Natal. Ansioso por estar dentro del estadio en unas horas’, indicó por su parte Valcke, también a través de la misma red social.

Éste el primer estadio que se inaugura después de la Copa Confederaciones -que se disputó en seis sedes mundialistas el pasado junio-, pese a que la FIFA había exigido que fueran entregados a más tardar el 31 de diciembre de 2013 para poder organizar con tiempo los eventos de prueba antes del Mundial.

Rousseff se dirigirá más tarde a Suiza, no sólo para participar en el Foro Económico de Davos, sino también para reunirse con el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

A principios de este mes, Rousseff contrarrestó las críticas de Blatter sobre los preparativos tardíos de Brasil para el evento, al insistir en que el país sería capaz de albergar la ‘Copa de Copas’.

‘Punto crítico’

El bombazo que Valcke lanzó sobre Curitiba -ciudad en la que el campeón España tiene previsto concentrarse y disputar un partido- puso nuevamente en el centro de atención la capacidad del país anfitrión para tener en óptimas condiciones y a tiempo, no sólo los estadios, sino también los aeropuertos y vías de transporte.

El martes, Valcke dijo con respecto al Arena da Baixada de Curitiba: ‘No podemos organizar un partido sin un estadio, esto ha llegado a un punto crítico. No sólo está muy atrasada su construcción, sino que no ha cumplido ninguno de los plazos establecidos por la FIFA’.

El organismo deportivo inicialmente había fijado una fecha límite de entrega de las 12 sedes mundialistas para el último día del año pasado, pero tuvo que descartar ese plazo, ya que la mitad de los estadios aún están en obras.

El Arena da Baixada, propiedad del Atletico Paranaense, no tiene todavía construido ni el techo ni el gramado, a cinco meses del inicio del Mundial, que se disputará del 12 de junio al 13 de julio.

Valcke dijo que la FIFA volverá a evaluar Curitiba, y advirtió que, si no ve avances claros en su próxima visita el 18 de febrero, el estadio podría quedar fuera del torneo.

El presidente de la Comité Organizador Local (COL), José Maria Marin, alertó, por su parte, que si los atrasos se mantienen, la FIFA tendría que pensar en un ‘plan B’.

Además de Curitiba, otro estadio que preocupa es el Arena Corinthians de Sao Paulo, que acogerá el partido inaugural y debe ser entregado a mediados de abril después del fatal accidente en sus obras que dejó dos muertos en noviembre.

Rousseff anunció también en Twitter que el próximo recinto que será entregado será el Beira Rio de Porto Alegre (sur).

En paralelo, la FIFA inspecciona los estadios que ya están listos. Este miércoles le tocó al Mané Garrincha de Brasilia. Allí, el ente del fútbol pidió que se deje descansar el gramado, un aspecto que ya había criticado antes del recinto de la capital.

‘No habrá Copa’

El Arena das Dunas tiene capacidad para 42.000 personas y costó 210 millones de dólares, 15% más al presupuesto que tenía asignado.

Unas 400 personas se manifestaban este miércoles en las cercanías del estadio en contra de los gastos que conllevó la Copa del Mundo, informó el diario Tribuna do Norte de Natal. La policía bloqueó el acceso al estadio. En un muro, uno de los manifestantes escribió: ‘No va a haber Copa’.

Brasil ha invertido cerca de 4.000 millones de dólares en los estadios para su primera Copa Mundial en 64 años, el doble de lo previsto.

En junio del año pasado, más de un millón de personas salió a las calles del país para reclamar mejoras en salud y educación, y para condenar los excesivos gastos que Brasil realizaba para albergar los grandes eventos deportivos que organizará. En 2016, Rio de Janeiro será sede de los Juegos Olímpicos.