El Tesoro de EEUU presionó nuevamente al Congreso el miércoles para que aumente el techo de la deuda antes de finales de febrero, cuando estima que agotará las medidas excepcionales de financiamiento y enfrentará de nuevo el peligro de un ‘default’.

El secretario del Tesoro, Jack Lew, afirmó en una carta enviada al Congreso que dichas medidas extraordinarias, puestas en marcha tras alcanzarse el límite del endeudamiento, podrían agotarse antes de lo previsto.

‘Cuando les escribí en diciembre, estimé que el Tesoro agotaría las medidas excepcionales a finales de febrero o principios de marzo’, escribió Lew en la carta enviada al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y a otros líderes del Congreso. ‘Después de la estimación más reciente, pensamos que el Tesoro podría agotar estas medidas a finales de febrero’, indicó.

El techo de la deuda estadounidense, cuyo aumento es prerrogativa del Congreso, se alcanzará el 7 de febrero.

Más allá de esa fecha, para continuar funcionando, el Estado deberá recurrir a medidas de financiamiento excepcionales -como suspender su participación en los fondos de pensión de funcionarios-, tal como hizo durante el otoño del año pasado.

Pero el Tesoro explicó que, esta vez, sus recursos para adoptar esas medidas excepcionales son limitados.

‘El plazo que tenemos (…) para tomar las medidas de financiamiento excepcional es más corto que el de 2011 y 2013’, reconoció Lew en su misiva, haciendo referencia a otros enfrentamientos con el Congreso por el tema del techo de la deuda.

‘Esto se debe sobre todo a que el Gobierno afronta salidas importantes de tesorería debido a los reembolsos de impuestos’, precisó. Como ejemplo, en febrero del año pasado, el Estado tuvo que desembolsar 230.000 millones de dólares en lugar de los 45.000 millones de un mes ordinario.

Los impuestos sobre las rentas se retienen durante todo el año y en febrero el estado reembolsa el excedente percibido. ‘Este año los reembolsos estarán particularmente concentrados después de la semana del 7 de febrero, ya que las declaraciones de impuestos se retrasaron por el cierre de los servicios administrativos’, insistió Lew, al recordar la paralización parcial de la administración el pasado octubre por el desacuerdo en el Congreso por el presupuesto.

En ese momento se logró un acuerdo presupuestario y el aumento del techo de la deuda hasta el 7 de febrero.

Al finalizar febrero, el Tesoro, como durante la crisis precedente, podría tener aún algunos miles de millones de dólares de liquidez antes de entrar en cese de pagos.

‘Le pido respetuosamente al Congreso que brinde certeza y estabilidad a la economía y a los mercados financieros al elevar el límite del endeudamiento antes del 7 de febrero’, concluyó Lew.

El Congreso volverá a sesionar la semana entrante, tras el receso de esta semana.