Toyota mantuvo en 2013 su posición de primer fabricante mundial de automóviles, con la venta de casi 10 millones de unidades, una cifra hasta ahora jamás alcanzada pero que la empresa nipona espera superar en 2014.

El gigante con sede en Nagoya (centro de Japón) anunció este jueves haber vendido el año pasado 9,98 millones de vehículos de sus diferentes marcas (Toyota, minivehículos Daihatsu, camiones Hino y coches de lujo Lexus).

Este resultado (un 2% más respecto a 2012) le permite superar por poco, al estadounidense General Motors (9,7 millones de vehículos vendidos) y al alemán Volkswagen (9,5 millones).

El grupo nipón ha quedado muy cerca de superar la barrera simbólica de los 10 millones de coches vendidos en un año, que ningún constructor ha logrado alcanzar en la historia del automóvil.

Toyota espera superarla claramente en 2014, con 10,32 millones de vehículos vendidos (lo que supondría un aumento del 4%), y apuesta además por un aumento del 20% de sus ventas en China, indicó este jueves.

‘Toyota, como sus principales competidores, está alcanzando los 10 millones -de ventas anuales- al sacar provecho del fuerte crecimiento del mercado en los países emergentes, en particular de China’, donde cerca de 22 millones de vehículos fueron vendidos el año pasado, explicó a la AFP Shotaro Noguchi, experto del sector en SMBC Nikko Securities.

Toyota vendió en China un 9% más de vehículos que el año anterior, pese a los roces diplomáticos entre Pekín y Tokio.

También aumentó en un 7% sus ventas en EEUU, llegando a los 2,24 millones de coches, impulsadas por la mejora económica en ese país.

Toyota parece haber superado el incidente de haber tenido que revisar muchos de sus coches, debido a defectos técnicos, lo que afectó a su credibilidad a principios de 2010.

En cambio, las ventas del grupo cayeron un 5% en Japón, a 2,3 millones de unidades, pero en su propio país, Toyota mantiene más del 40% de cuota de mercado. Además, sus modelos híbridos -gasolina y electricidad- siguen teniendo una buena acogida en todo el mundo.

‘Nos alegramos de que muchos consumidores hayan optado por nuestros vehículos’, declaró un portavoz de Toyota. ‘En el futuro, seguiremos aplicando nuestras técnicas específicas de producción para cada coche que salga de nuestras fábricas’, añadió.

El portavoz rehusó comentar la posición de líder mundial de Toyota, una actitud habitual en el constructor japonés.

Toyota conquistó en 2008 el primer lugar del mundo, monopolizado por GM durante más de 70 años, aunque lo perdió durante un año en 2011 a causa del seísmo y el tsunami del 11 de marzo del mismo año en el noreste de Japón, que paralizaron temporalmente su producción.

En el plano financiero, Toyota exhibe desde hace varios trimestres una salud de hierro, en gran parte gracias a la fuerte depreciación del yen, provocada por la notable flexibilización de la política monetaria del Banco de Japón, bajo el impulso del primer ministro, Shinzo Abe.