En plena tormenta, los emergentes se defienden en Davos

6

Los países emergentes, el prodigio económico de la última década, se esforzaron en Davos por convencer de su solidez, en una semana agitada por las devaluaciones del peso argentino y la libra turca.

En los pasillos y salones del Foro Económico Mundial, que concluye este sábado en Davos, abundaron las conversaciones sobre los problemas de los mercados emergentes.

La caída del peso argentino el jueves, el derrumbe imparable de la libra turca y el retroceso de la producción manufacturera china han reforzado la impresión de que la fiesta de los emergentes se ha terminado.

‘Cuando uno invierte en los países emergentes, tiene que estar listo para los altibajos’, observó el presidente de los fabricantes de automóviles Renault y Nissan, Carlos Ghosn. ‘Lo importante no es la volatilidad de los tres próximos meses, la crisis de ayer o la volatilidad de la semana próxima’, añadió.

En la misma línea, el director general de la OCDE, Ángel Gurría dijo a AFP que ‘no podemos manejar la política económica con base al valor de una moneda, o la tasa de interés, o el nivel del ‘stock market’ de un día o una semana. La política económica tiene que tener metas’. ‘Hay menos tolerancia de los mercados por nuestros propios errores. Y hay menos tolerancia por México que por España, y menos por España que por Alemania’, observó el mexicano Gurría. ‘No hay que reaccionar en exceso (a la volatilidad de los tipos de cambio). Claro que tal vez hay problemas de balanza de pagos, pero no dejan de ser epifenómenos’, declaró a AFP el directivo de un gran banco europeo.

En 2014 se presentan varios riesgos, según varios participantes del foro.

‘China podría ralentizarse aún más, la Reserva Federal podría cometer un error y endurecer demasiado pronto su política monetaria, y la corrección en el mercado de materias primas podría ser más fuerte de lo esperado’, explicó el economista Nouriel Roubini, enumerando los riesgos para los emergentes.

Según el vicedirector del Fondo Monetario Internacional, Min Zhu, ‘lo primero es vigilar la retirada de la política de estímulo’ de la Reserva Federal, que ha provocado un reflujo de capitales de los mercados emergentes hacia los desarrollados.

En su discurso especial el viernes, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, reconoció la volatilidad que generan las retiradas de capital, pero garantizó que con las reservas de 376.000 millones de dólares, Brasil puede apoyar a su divisa, el real. Y sobre todo, junto con su ministro de Hacienda Guido Mantega, insistió en que los mercados emergentes ‘seguirán desempeñando un papel estratégico’.

El ministro sudafricano de Finanzas, Pravin Gordhan, declaró el miércoles que actualmente se está en una ‘fase de transición’ para los emergentes, aunque ello no implicará ningún ‘shock’. Su homólogo indio Palaniappan Chidambaram aseguró que ‘habrá consecuencias en las economías en desarrollo y emergentes, aunque pienso que estamos mejor preparados’.

La importancia estratégica de China

El reequilibrado más delicado es tal vez el de China, un mercado clave para las exportaciones de materias primas de países como Brasil y Sudáfrica.

La segunda economía mundial está reorientando poco a poco su crecimiento hacia el consumo interno, pero tampoco puede permitir ralentizar mucho su crecimiento.

Li Daokui, exbanquero central, piensa que ‘este año y el próximo, habrá que luchar por mantener un crecimiento de entre 7 y 7,5% del PIB, que es lo mínimo para crear cada año los 7,5 millones de empleos que necesita China’.

‘El Gobierno ha entendido la necesidad de reformar el sistema económico, incluido el sector financiero, pero también la necesidad de mantener un crecimiento relativamente alto’, según el gobernador del banco central japonés, Harihuko Kuroda.

Los demás emergentes enfrentan todo un abanico de desafíos, incluida la imprevisibilidad política, según Roubini. ‘Los cinco países frágiles, India, Indonesia, Brasil, Turquía, Sudáfrica, tienen en común el déficit de cuenta corriente, un crecimiento ralentizado, y una inflación creciente, pero también el hecho de que va a haber elecciones’.