El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) Thomas Bach se mostró esperanzado este lunes para que el deporte sea el único protagonista de los Juegos de Sochi, por encima de los temas políticos, una vez comience la competición el 7 de febrero.

Si hasta ahora los Juegos de Invierno han dado que hablar sobre todo por sus costes faraónicos, las denuncias de corrupción, las amenazas terroristas de los rebeldes del Cáucaso o la ley rusa que impide la propaganda homosexual ante menores, el jefe del COI no cree que nada de ello vaya a hacer sombra al evento deportivo en sí.

‘Cuando los atletas estén en Sochi, se verá cada día más claro que los Juegos Olímpicos son ante todo del deporte y de los deportistas. Pienso que será evidente para todo el mundo durante la ceremonia de apertura y sobre todo cuando comience la competición’, dijo Bach en conferencia de prensa telefónica.

‘Antes de los Juegos, siempre hay discusiones políticas, tenemos problemas pero la gente de todo el mundo sabe que es ante todo deporte. Es por ello que estoy seguro que habrá un buen ambiente’, añadió el responsable del COI.

Bach, que vivirá en Sochi sus primeros Juegos Olímpicos como jefe del COI, aseguró que duerme ‘bien’. ‘Estoy seguro de que tendrán mucho, mucho éxito’, declaró.

‘Si recuerdan Salt Lake City, unos meses después del 11 de septiembre de 2001 (los atentados en Nueva York), también tuvimos miles y miles de agentes de seguridad alrededor de las sedes y la gente aprecia que la seguridad se tenga en cuenta’, explicó.

Además, piensa que ‘las fuerzas de seguridad rusas lograrán que esto no afecte al ambiente olímpico como fue el caso en Salt Lake City’.

‘Confío en las autoridades rusas’, insistió Bach.

El máximo responsable del movimiento olímpico declaró que estas mismas autoridades rusas le han garantizado que nadie, durante la celebración de los Juegos, será discriminado ‘por su orientación sexual o por otro motivo’.