Los Juegos de Sochi (7-23 de febrero) viajan entre el hito que persigue el noruego Ole Einar Bjoerndalen, que aspira a convertise en el atleta con más medallas en una cita olímpica de invierno, y el futuro, representado por las nuevas disciplinas que debutan en el programa.

Un mundo les separa. A un lado, el nadador estadounidense Michael Phelps, que logró en los Juegos de Londres-2012 el récord absoluto de medallas (22), un ídolo global y multimillonario. En el otro, Ole Einar Bjoerndalen, 40 años y 11 medallas desde 1994. Desconocido para el gran público fuera de los países escandinavos, esta leyenda del deporte sólo necesita un podio para alcanzar a su compatriota Bjorn Daehlie (12 medallas entre 1992 y 1998), y situarse en el Panteón de las disciplinas invernales.

La comparación entre Phelps y Bjoerndalen, cuya fama no supera el círculo cerrado de los deportes de nieve, ilustra bien la diferencia entre los Juegos de verano y los de invierno, que generan dos veces menos ingresos que los primeros. Mientras que más de 10.500 atletas participaron en Londres-2012, en Sochi serán 3.000 distribuidos en las dos sedes; los deportes de hielo al borde del Mar Negro y el resto en la estación de esquí de Krasnaya Polyana, en las montañas.

Para aumentar el interés en la cita de invierno, el Comité Olímpico Internacional (COI) ha introducido 12 pruebas, repartidas en siete disciplinas. Entre ellas, el salto de esquí femenino, la prueba por equipos de patinaje artístico, el ‘slopestyle’ y la prueba de esquí acrobático en el ‘halfpipe’. Estas dos ultimas especialidades forman parte del programa de los X Games, la competición de referencia de los deportes extremos en Estados Unidos, una mezcla de ritmo, colores y decibelios, donde brilla Shaun White, conocido como ‘Flying Tomato’, inmortalizado en los videojuegos.

Duelo de generaciones

Entre los coloridos y amplios atuendos de los ‘free-stylers’ y los ajustados uniformes de los esquiadores alpinos, en el programa de los Juegos desde su primera edición en 1924, la cita olímpica de invierno ha vivido un auténtico viaje en el tiempo.

Como un símbolo de esta lucha entre modernidad y clasicismo, las pruebas de estilo libre y de ‘snowboard’ comenzarán antes de la ceremonia de inauguración, programada para el viernes 7 de febrero, mientras que el descenso, primera cita relevante, será el domingo 9. Aquí el gran favorito será el noruego Aksel Lund Svindal, maestro de la velocidad; vencedor de dos descensos (sobre cuatro) y de dos supergigantes desde el inicio de la actual Copa del Mundo. ¿Quién puede luchar contra su hegemonía? Puede que el estadounidense Bode Miller, de 36 años, y con un palmarés en el que lucen 5 medallas olímpicas, tres de ellas logradas en Vancouver-2010.

En las disciplinas técnicas (eslalon, gigante) la lucha se anuncia más intensa, con el austríaco Marcel Hirscher, el estadounidense Ted Ligety y los franceses Alexis Pinturault y Thomas Fanara en todas las quinielas.

En categoría femenina la gran ausente será la estadounidense Lindsey Vonn, lesionada en la rodilla, por lo que alemana Maria Riesch-Hofl, de 29 años, luchará como miembro de la vieja guardia contra la nueva ola, en la que destacan la también estadounidense Mikaela Shiffrin, de sólo 18 años y reina del eslalon, la suiza Lara Gut y Tina Weirather, de Liechtenstein.

Este duelo entre jóvenes ambiciosos y las veteranos resistentes se trasladará al patinaje artístico. En categoría masculina el canadiense Patrick Chan, ya triple campeón mundial con 23 años, deberá defenderse ante el kazajo Denis Ten (20 años).

En categoría femenina la joven rusa Adelina Sotnikova, de 17 años, sueña con poder competir a la altura de la coreana Kim Yu-Na y la japonesa Mao Asada, que lograron los dos primeros puestos en los Juegos de Vancouver-2010.

Para la nueva prueba de saltos de esquí femenino la gran favorita es la prodigiosa japonesa Sarah Takanashi, de 17 años, vencedora de 6 de las 7 primeras citas de la Copa del Mundo de esta temporada.

Entre los hombres volantes, el suizo Simon Ammann, cuatro veces campeón olímpico de salto (modalidad de 90 y 120 metros en 2002 y 2010), aspira a nuevos títulos. Su camino ha quedado despejado después de que su principal rival, el austriaco Thomas Morgenstern, anunciara que es baja por una espectacular caída durante un entrenamiento el 10 de enero. Ammann, con 32 años, y Takanashi, de 17 años. Los favoritos en el salto de esquí encarnan lo que significan esto Juegos, un puente entre el pasado y el futuro.