La fiebre del Superbowl se apoderó de Nueva York el miércoles con la inauguración, cerca de la conocida plaza Times Square, del ‘Boulevard Superbowl’, en el que se ofrece a los aficionados una variedad de actividades antes de la final este domingo del Campeonato de la Liga Nacional de Football Americano (NFL).

El título de la temporada 2013-2014 lo disputarán este domingo los equipos Denver Broncos y Seattle Seahawks en el MetLife Stadium en East Rutherford (Nueva Jersey), a unos veinticinco kilómetros al oeste de Manhattan.

Desafiando temperaturas de -7° C, miles de neoyorquinos, muchos de ellos vestidos con camisetas de su equipo favorito, se reunieron en el centro de Manhattan, emocionados y ansiosos ya que por primera vez en la historia de este deporte el Superbowl se juega cerca de predios neoyorquinos.

Para celebrar la ocasión, Broadway, el famoso bulevar de Manhattan, ha sido parcialmente cerrado al tráfico durante cuatro días y para la ocasión de le renombró ‘Bulevar del Super Bowl’, en un tramo que corre desde la 34ª hasta la 47ª calles.

Actividades culturales y recreativas están programadas en esta área, con conciertos musicales gratuitos, entre ellos el de la cantante Blondie la noche del sábado.

El público puede elegir entre decenas de kioscos de patrocinadores que incluyen juegos con pelotas, simuladores, juegos de vídeo, todo para la gloria del football. También los fanáticos pueden fotografiarse con el famoso trofeo Vince Lombardi, que se le otorga al equipo ganador, además de obtener autógrafos de los jugadores.

La tarde del miércoles, una larga fila esperaba pacientemente bajo el frío para obtener autógrados del jugador DeaSean Jackson, de los Philadelphia Eagles.

Para muchos, esta es la primera experiencia, y hasta ahora única, de vivir un Superbowl.

‘Por lo general, ellos juegan (la final) en un lugar más cálido’, dice Steve Keane, un empleado del ayuntamiento que tomó un ferry y un tren desde Staten Island para venir y descubrir las atracciones del ‘Boulevard del Superbowl’, junto a su esposa e hija.

‘No sabemos si vendrá (el Superbowl) un día aquí’, dice. ‘Se necesita mucho tiempo para obtener el Superbowl. Este es el evento deportivo más grande en los Estados Unidos. Todo el mundo está de fiesta con el Superbowl, todo el mundo está viendo el Superbowl. Incluso si no eres un fan del football, quieres ver el Superbowl. Esto es algo muy americano’, dice Keane.

Charlene Siegelberg, una profesora jubilada de 68 años, también se unió a la la fiesta. ‘El Superbowl no va a volver a Nueva York durante al menos diez años’, dice.

La final del Campeonato de football americano es el evento deportivo más visto en los Estados Unidos, con más de 110 millones de espectadores.

El país practicamente se paraliza durante la transmisión del evento, cuyos comerciales televisivos tienen precios astronómicos de 2 millones de dólar por 30 segundos de publicidad.

Se espera que esta año unos 400.000 visitantes arriben a Nueva York para asistir a las actividades del Superbowl.

La NFL anunció que aún quedan boletos disponibles, pero a precios que van desde 1.603 a 25.572 dólares la butaca.