El banco español Santander, número uno en la zona euro por capitalización, publicó este jueves un beneficio neto anual de 4.370 millones de euros para 2013, lo que supone un aumento del 90,5% en relación al ejercicio anterior, cuando tuvo que realizar provisiones para resistir a la crisis.

El producto neto bancario, equivalente al volumen de negocios, registró sin embargo una caída del 13,3% hasta los 25.935 millones de euros. ‘Tras varios años de fortalecimiento de balance y capital, Banco Santander inicia una etapa de fuerte crecimiento del beneficio en los próximos ejercicios’, señaló el presidente del grupo, Emilio Botín, en un comunicado.

En 2012 Santander tuvo que sacrificar su beneficio, que cayó un 60% debido a las importantes provisiones exigidas por el Banco de España al conjunto del sector para que se protegiera de su exposición al sector inmobiliario, siniestrado tras el estallido de la burbuja.

Santander insiste desde el principio de la crisis en su desarrollo internacional. En 2013 logró casi la mitad de su beneficio, el 47%, en América Latina, incluido un 23% de Brasil.

Europa le aportó 43% de beneficio -del cual solo el 7% de España, contra 17% en Reino Unido- y Estados Unidos un 10%.

El grupo reforzó su balance y tenía a finales de 2013 una tasa de fondos propios duros de 11,7%, contra 10,33% un año antes, y de 10,9% según los futuros criterios de Basilea III.

Santander también tenía, a fecha de 31 de diciembre, una tasa de créditos dudosos (principalmente créditos inmobiliarios que pueden no ser reembolsados) en alza: 5,64% contra 4,54% un año antes.

Esta tasa se eleva a 7,49% en el mercado español, contra 6,74% en 2012, y sigue siendo inferior al promedio del sector en este país, que se disparó hasta 13,08% en noviembre, un récord en 50 años.