Los médicos han empezado un proceso de despertar progresivo del excampeón de Fórmula 1 Michael Schumacher, en coma desde que sufrió hace un mes un accidente de esquí, una fase que podría ‘durar mucho tiempo’.

Los sedantes se están ‘reduciendo desde hace poco para iniciar un proceso para despertarlo, que puede durar mucho tiempo’, señaló este jueves en un comunicado Sabine Kehm, su portavoz.

‘Inicialmente, todas las partes interesadas habían convenido no comunicar esta información médica hasta que el proceso estuviera consolidado, con el objetivo de proteger a la familia. No daremos ninguna información sobre las etapas intermedias’, precisó el comunicado.

Evidentemente, la presión mediática obligó a la familia del piloto alemán a ceder en su voluntad de discreción. En efecto, la prensa alemana y francesa habían dado cuenta en los últimos días de esa ‘fase de despertar progresivo’.

Contactada por los medios de información, Sabine Kehm publicó el miércoles un comunicado en el que calificaba esas informaciones de ‘especulaciones’, antes de dar marcha atrás al día siguiente.

La familia de Michael Schumacher pidió nuevamente a la prensa este jueves que ‘respetara su intimidad y el secreto médico, y que no molestara a los médicos en su trabajo’.

‘No daremos ninguna información sobre las etapas intermedias’ de esta fase médica, recalcó Kehm en su comunicado de este jueves.

Aunque la mayoría de los medios de información extranjeros se fue de Grenoble, el interés mediático por el estado de salud del siete veces campeón del mundo de F1 sigue siendo grande.

Michael Schumacher sigue hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Grenoble (sureste de Francia) en el que fue ingresado el 29 de diciembre, tras sufrir una caída y golpearse fuertemente la cabeza contra una roca cuando esquiaba en un sector fuera de pista en Meribel (Alpes franceses).

Al ser hospitalizado, sufría lesiones craneales ‘difusas y serias’, por lo que le indujeron un coma artificial.

Desde entonces, las informaciones sobre su estado son escasas. El último parte médico, publicado el 17 de enero, daba cuenta de una situación ‘crítica’ pero estable, como anteriormente.

Todavía un largo camino

El objetivo del coma artificial en casos de traumatismo craneal es dejar el cerebro en reposo para reducir la tensión en la caja craneana. En general, los médicos deciden la salida del coma artificial una vez que la presión en la caja craneana ha vuelto a ser baja y estable.

‘Cuando se retira paulatinamente la sedación y la presión es correcta, se decide el cese completo del coma artificial. El paciente vuelve entonces a su ‘estado de base clínica’, explicó el doctor Gérard Audibert, director de la unidad de reanimación neuroquirúrgica del hospital universitario de Nancy (nordeste de Francia). Puede ocurrir que siga en coma o que se ‘despierte’ progresivamente, agregó.

Los médicos siguen con atención las reacciones del paciente al salir de un coma artificial, tratando de comunicarse con él a través de estímulos verbales, con instrucciones de tipo ‘apriete mi mano’ o ‘abra o cierre los ojos’,

Después de esa fase, ‘el camino puede ser todavía muy largo: hemos visto pacientes mejorar entre un mes y tres años después de un accidente’, según el doctor Bernard Vigué, del servicio de anestesia y reanimación del hospital de Bicêtre (periferia de París).

El doctor Audibert considera que sólo pueden saberse las secuelas definitivas de un traumatismo craneal aproximadamente dos años después del accidente.

‘Hay que rezar y esperar que se produzca un milagro, que él va a despertarse como si no hubiera pasado nada, como era antes’, declaró el martes el piloto alemán de F1 Sebastian Vettel, apodado ‘Baby Schumi’ al principio de su carrera.