Londres (AFP)
Por James PHEBY

La exposición en la sede de la organización ‘Welcome Trust’ de Londres, que se inaugura el jueves, pretende ayudar a entender la conducta sexual humana mediante el arte primitivo, la literatura, el psicoanálisis y la ciencia.

El título de la muestra, ‘Instituto de sexología, desnuda tu mente’, alude al nombre del centro de investigación del pionero de la sexología Magnus Hirschfeld, en los años de la República de Weimar, en el primer cuarto del siglo XX. A este científico alemán se le atribuye el cambio de las nociones occidentales sobre la sexualidad. Acabó muriendo en el exilio, en Francia en 1935, perseguido por los nazis, que destruyeron su Instituto. Hirschfeld se enteró viendo el noticiario en un cine de París. “Fue como asistir a mi propio funeral”, dijo.

“Las dificultades que sufrían los sexólogos eran tan grandes que solo pueden tomarse en serio”, explicó a AFP Honor Beddard, comisario de la muestra.

Gran parte de la exposición rinde homenaje a coleccionistas obsesivos como Hirschfeld, cuyos objetos ayudaron al estudio científico del sexo. La muestra explora las actitudes históricas y culturales a través de amuletos fálicos romanos, dibujos gráficos de parejas japonesas, juguetes sexuales y pornografía antigua, que incluye una sátira del personaje de dibujos animados Popeye.

“A cada generación le gusta pensar que ha inventado el sexo, pero un corto paseo por esta exposición pondrá a prueba la idea de que somos más experimentales o sabios que nuestros antepasados. De hecho, puede que tengamos mucho que aprender de ellos”, sostuvo Beddard.

– Una historia en constante evolución –

En la exposición se abordan las actitudes permisivas hacia el sexo de las sociedades ‘primitivas’ a través de la obra del antropólogo Bronislaw Malinowski en Samoa, en la primera mitad del siglo XX, y los compara con los comedidos valores sexuales occidentales de la misma época. Unos valores que se adivinan tras la especie de armadura masculina para evitar la masturbación que forma parte del recorrido.

“La historia del progreso sexual no es una lenta marcha hacia la liberación”, dijo Beddard. “Hay puntos en los que parecemos bastante liberados y en otros bastante puritanos, por lo que es una historia que sigue evolucionando”.

El artefacto de la exhibición más intrigante es el ‘acumulador de orgones’. Los visitantes pueden sentarse en el interior de una recreación de la caja de madera del psicoanalista Wilhelm Reich para inducir a la satisfacción sexual, que inspiró el ‘orgasmatrón’ de la película ‘Sleeper’ de Woody Allen, en 1973.

En la ‘sala de consultas’, hay una copia de una carta escrita por Sigmund Freud a un padre preocupado en la que le explica que la homosexualidad no es “nada de lo que avergonzarse y no puede ser considerada como una enfermedad”.

La exposición estará abierta hasta septiembre de 2015.