Si alguien tenía duda sobre las intenciones reales de nuestros llamados “partidos políticos” basta con ver el proceso de conformación de la próxima junta directiva del Congreso de la República. Justo cuando existía una coalición entre Líder, Todos, Creo y la UNE para dejar fuera de la misma al oprobioso Partido Patriota. Esta se quiebra, en donde uno menos lo pensaría, con la UNE. ¡Vaya decepción! Justo cuando la oposición se hace con conciencia o por intereses mezquinos como lo hace Líder, la UNE le vende el alma al diablo para lograr posicionar a un conocido mediocre como futuro presidente del Congreso.

La razón del quiebre es para obtener el visto bueno de Ángel González y así tener una mayor presencia en los medios nacionales con miras a las próximas elecciones. No cabe duda que la exposición mediática es importante y más en esta coyuntura de campañas anticipadas y campañas negras. Pero al mismo tiempo nos damos cuenta como los partidos prefieren endosarle un año más de mediocridad al pueblo de Guatemala, en vez de haber intentado frenas el desastre que ha sido este gobierno.

La visión de corto plazo es característica común de nuestros partidos. No lo es el interés nacional definido en términos de seguridad, libertad, orden y justicia. Tampoco lo son las necesidades inmediatas de la población más necesitada como la alimentación, la educación y la salud. Lo único que le importa a nuestros partidos es la victoria inmediata, la plaza para repartir favores, el éxito efímero que significan cuatro años de gobierno. Que no le queden dudas estimado lector, nuevamente los partidos han mostrado ser coyotes de la misma loma.

@robertoantoniow