En una jornada marcada por el enfrentamiento entre quienes apoyaban el presupuesto que propuso el Ejecutivo y quienes querían modificarlo, se logró aprobar el nuevo Presupuesto de Ingresos y Egresos del 2015 que se redujo en Q1,200 millones de lo que se había propuesto por el Ejecutivo.

Las protestas empezaron cuando se propuso y se aprobó que quienes quisieran participar en el  debate tendrían solamente dos minutos para hacerlo, lo que fue considerado como mordaza por la oposición.

Dentro de lo aprobado se incluyen modificaciones en el Código Penal, se crea un impuesto a la telefonía tanto fija como móvil y se sube lo que debe tributar el cemento y la minería.

El total del presupuesto aprobado, Q70 mil 600 millones, se financiará con Q4 mil millones de bonos, Q8 mil 153 millones en préstamos y Q54 mil 701 millones de recaudación fiscal. Esto significa que el financiamiento con deuda se reduce de Q15 mil 286 millones que propuso el Ejecutivo a Q12,286 millones que se aprobó. Los ingresos corrientes ascenderán a Q58 mil 294 millones y no a Q56 mil 24 millones como se había propuesto.

Hubo algunos diputados que dijeron no tener copia de la propuesta final que se aprobó, que según Carlos Barreda, de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), contiene Q2 mil 800 millones en bonos y sin destino.

Acerca de las asignaciones, se informó que al Ministerio de Educación le corresponderán Q12 mil 295 millones, al de Salud Q5 mil 647 millones, y a la Cartera de Gobernación Q4 mil 526 millones. A la Presidencia de la República se le asignó Q232 millones y para el Congreso fueron Q999 millones.

Los bonos del tesoro ascenderían a Q2 mil 800 millones para este año y Q4 mil millones para 2015.