La empresa Aceros de Guatemala hizo un pago millonario de más de Q800 millones a la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), luego de intentar defraudar con compras de chatarra a proveedores inexistentes, sin infraestructura o fallecidos, hechos ocurridos entre 2008 a 2013.

El Superintendente Juan Francisco Solórzano Foppa informó que la empresa pagó el triple de lo que debió haber cancelado en un principio, es decir, el monto, más el impuesto defraudado que consiste en el 100 por ciento del tributo y los intereses por mora.

Solórzano informó que el monto ingresó por  medio de 18 formularios y ya está en la Tesorería Nacional del Banco del Guatemala, a disposición de las finanzas del Estado. Con el este pago, la brecha fiscal quedaría cerrada, además de que el desembolso se considera el más alto erogado por una compañía.

El proceso de intervención de la empresa ha terminado, por lo cual se notificará al juez para que se libere a la firma, expresó el Superintendente.