Capitán América Civil War (Guerra Civil) superó mis expectativas. Es una gran película por el mensaje que deja en muchos sentidos. Cuenta la historia de cómo los Vengadores se dividen y pelean entre sí, por no estar de acuerdo en firmar unos Acuerdos que pretenden dejar sus vidas a entera discreción de los políticos. Un primer grupo, liderado por Tony Stark (Ironman), decide apoyar la iniciativa de la ONU, un segundo, liderado por el Capitán América, decide no hacerlo.

Sostiene el Capitán América que firmar dichos Acuerdos no garantiza que los políticos no se equivoquen. Si bien es cierto los Avengers (Vengadores) han cometido errores considera que ello no justifica someter su libertad a la discreción de otros. Por el contrario, Stark cae en la trampa de las “buenas intenciones” de los políticos, el grupo se divide y surge la batalla.

Definitivamente la historia intenta reflejar un problema real y actual: el que logran los políticos, en especial los de la ONU y sus decenas de agencias inútiles, cuando se lanzan sendos propósitos como los recientes Objetivos de Desarrollo Sostenible y los ya ampliamente criticados por un servidor, los Acuerdos (climáticos) de París. Estos últimos en especial, logran justamente lo que el Capitán América teme: restringir la libertad de los individuos, y con ello la vida y la propiedad. Cualesquiera de estas iniciativas globales hacen perder de vista la individualidad de las personas. La ocultan y la vulneran ante el poder que concentran aún más los gobernantes.

Mientras duda, el Cap escucha un inspirador discurso al cual Sharon Carter (novia ocasional del superhéroe) alude recordando a su difunta tía Peggy: “No importa lo que la prensa diga. No importa lo que los políticos y las multitudes digan. No importa si el país entero decide que algo está mal cuando ese algo está bien. Esta nación fue fundada en un principio por encima de cualquier otro: el requisito de que defendemos lo que creemos, sin importar las adversidades ni las consecuencias. Cuando la multitud, la prensa y el mundo entero te pida que te muevas, tú trabajo es plantarte a sí mismo como un árbol, a la par del río de la verdad, y decirle al mundo entero: …no, muévete tú”.

Cuestionar tus premisas debe ser un ejercicio constante pero cuando descubras la verdad, que la hay y es una, cómprala y no la vendas. Defiéndela sin importar las adversidades ni las consecuencias. ¡Eso hizo el Cap!

Dos días después de ver la película en familia, me propuse conversarla con mis hijos, a quienes, por cierto, educo en casa junto a mi esposa. Subidos en un árbol de jocote hablamos y sacamos muchos otros aprendizajes. Además de aquel en el orden ético y político, los invité a ser superhéroes de verdad. Les dije que ellos podrían ser verdaderos superhéroes si descubren y ponen en marcha sus súper-talentos…si defienden lo que creen. Ayuda a los tuyos a descubrirlos y recuérdales que cuando alguien les diga que se muevan—de lo que consideran correcto, deben plantarse a sí mismos como un árbol y decirle al mundo entero si es necesario: …no, muévete tú.

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Jorge David Chapas es guatemalteco y empresario forestal. Fundador y CEO de Rana. Miembro del CEES, del PERC y del Heartland Institute. Sus artículos se publican en República.gt, Rana, Diario AltaVoz (Perú) y Notiminuto (Venezuela).