La semana pasada, la Universidad Francisco Marroquín otorgó dos doctorados honoris causa en Negocios a dos grandes liberales y excepcionales inversionistas, a Francisco García Paramés y a James B. Rodgers.   Considero que ha sido una gran oportunidad para Guatemala contar con estos dos grandes inversionistas y creyentes en el mercado libre pues han sido y son creadores de valor y riqueza desde hace años. Son personas a las que se debe escuchar con atención por su experiencia excepcional en las inversiones, cosa que necesita Guatemala con urgencia para salir de la pobreza. ¿Quiénes son y por qué son excepcionales?

         Francisco García Paramés es un inversor español conocido como el “Warren Buffett europeo”.   No se puede hablar de inversiones en Europa sin que él sea un punto de referencia.

Nació en La Coruña en 1,963. Es economista de la Universidad Complutense de Madrid  y tiene un MBA en el IESE de Barcelona. Terminó sus estudios en 1,989. Empezó luego a trabajar en la empresa “Bestinver Asset Managment” donde al poco tiempo comenzó a gestionar carteras y fondos. Los resultados de sus inversiones hablan por sí solas y son impresionantes. Hace un par de años se retiró de Bestinver luego de manejar, por 21 años, fondos por más de 5,200 millones de Euros donde obtuvo una revalorización acumulada en fondos de renta variable del 2.279,2 %, frente al 410 % marcado por Índice General de la Bolsa de Madrid.

Su forma de analizar y luego invertir en fondos es sumamente lógica aplicando los principios de la Escuela de Valor o “Value Investing”, o sea, siguiendo las enseñanzas de grandes y exitosos inversionistas como Benjamin GrahamWarren Buffett y Peter Lynch y los de la Escuela Austríaca de Economía, en especial utilizando la Teoría del Ciclo Económico. Esta forma de pensar que ya es una filosofía en su vida hizo que evitara invertir en valores tecnológicos en el 2000 cuando estaba por estallar la burbuja tecnológica y también le hizo evitar invertir en empresas del sector bancario e inmobiliario en el 2007 cuando la mayoría lo hacía esperando grandes rendimientos sin sospechar que también estábamos a la vuelta de la esquina de que estallara la burbuja financiera e inmobiliaria.

El profesor García Paramés es un autodidacta. Una persona que lee muchísimo, unos cien libros al año como mínimo, además de sus habituales lecturas de lo que pasa en el mundo a través de diferentes medios periodísticos y sitios especializados. Es además una persona muy caritativa creyendo fielmente en los intercambios privados y voluntarios más que en la redistribución impositiva.

No puedo dejar de mencionar dos hechos que han ocurrido en su vida y que me impresionan. El profesor García Paramés es sobreviviente de dos terribles accidentes. El primero el 21 de julio de 1972, “La Tragedia del Cuervo”, en el que dos trenes chocaron de frente donde murieron 80 personas y quedaron más de 100 heridas. Él iba en uno de estos trenes. El segundo accidente ocurre el 7 de marzo de 2006 en el que la avioneta privada en la que viajaba se accidentó saliendo el con vida pero en la que fallecen el piloto y el Director Financiero de la empresa Bestinver.   El salió disparado con su asiento a unos 15 metros de donde quedó el avión. Se levantó como pudo y caminó con el tobillo roto varios kilómetros para pedir ayuda.   No cabe duda que estas experiencias de vida han forjado parte de su vida.

Publicará su primer libro en Octubre que se titulará “Invirtiendo a Largo Plazo”. Estoy deseoso de tenerlo ya.

James B. Rogers nació el 19 de octubre de 1,942 en Estados Unidos de América. Aunque es americano vive y tiene sus oficinas centrales en Singapur donde dirige “Rogers Holdings” y “Beeland Interests”. Es uno de los inversionistas internacionales más exitosos de la historia, comentarista financiero, aventurero y autor de nueve libros.

Posee un BA en Historia de la Universidad de Yale y un BA en Política y Economía de la Universidad de Oxford. Es cofundador de uno de los fondos más exitosos de toda la historia, el “Quantum Fund”. Durante los primeros 10 años de manejo de este portafolio, logró una revalorización del 4200% frente al 50% de crecimiento del S&P. En ese momento Jim (como mejor se le conoce) decide retirarse teniendo apenas 37 años de edad. Desde entonces se ha dedicado a gestionar su propio portafolio de inversión, a dar clases como profesor de finanzas en “Columbia University Graduate School of Business” y a viajar por el mundo de aventura en aventura.

Como buen aventurero e inversionista, analiza los países que recorre en busca de ideas de inversión. Entre 1990 y 1992, Rogers logró realizar el sueño de su vida: recorrer en moto 100,000 millas a lo largo y ancho de seis continentes, una meta que le introdujo en el libro de los récords Mundiales “Guinness”. En su libro “Investment Biker” relata ese viaje único. En 1999, se embarcó en la aventura del milenio, que le llevó a dar la vuelta al mundo en tres años y volver a inscribir su nombre en el mismo libro de récords. Este viaje, en el que pasó por 116 países y cubrió más de 245,000 kilómetros, lo describió en su libro “Adventure Capitalist: The Ultimate Road Trip”, una obra en la que Jim cuenta cómo ve el mundo desde su aguda óptica liberal.

Aunque Jim es un creyente fiel del mercado no se considera miembro 100% de ninguna escuela de economía pero si tuviera que escoger una seguiría la Escuela Austríaca de Economía.   Considera que viajar le ha generado muchas oportunidades de negocios y ganancias pero aclara que hay que viajar con los ojos bien abiertos, fijándose en todos los detalles.

Ambos coinciden que Guatemala estaría mejor si abriera más sus fronteras tanto a los bienes y servicios como a la gente. Jim considera que hay una gran oportunidad en traer inversionistas de fuera si se eliminara el requisito tan tedioso de las visas. Los dos son inversionistas liberales ganadores, con los pies bien puestos sobre la tierra, invirtiendo en lo que conocen a fondo, en lo que consideran que tiene y genera valor y no en papeles que no tienen ningún respaldo. Tenemos mucho que aprender de ellos. Que lujo que vinieran a Guatemala.