En mi clínica he visto cientos de casos de parejas con infertilidad que se define como la dificultad para tener un embarazo en una pareja sexualmente activa en más de un año. Cuando la esposa siente la presión de familia, la presión social o realmente desea tener un bebe, la gran mayoría consulta pero no todas van acompañadas de su esposo.

Se le inician los estudios pertinentes de infertilidad conocida como protocolo de pareja infértil pero cuando se toca el tema del espermograma o ultrasonido testicular nos encontramos con casos en donde la esposa refiere que el esposo no desea hacerse ningún examen. Eso es machismo aunque también se le puede llamar falta de apoyo, falta de amor, falta de interés, no desear salir de la zona de confort.

Los esposos que no colaboran con los estudios refieren que se sienten sanos, que no tienen ningún problema y que la culpa debe ser de la mujer, eso es machismo.

Otro caso interesante son las infecciones vulvovaginales donde las pacientes sienten ardor, picazón interna, externa, flujos y malos olores; obviamente las causales de estas infecciones, en su mayoría de las veces, son el agua contaminada con que la gente se baña y es más notable en el periodo después de la menstruación. El tratamiento va dirigido a los signos y síntomas que la paciente presenta con la recomendación de tratamiento al esposo, pero ahí muchas veces radica el problema de machismo, cuando el esposo decide no tomar ningún tratamiento, ahorrarse el dinero del mismo no importándole la posibilidad de recaída de su esposa.

Este comportamiento es repetitivo de padres a hijos, es heredado culturalmente y es importante evitar esta situación para que las futuras esposas tengan un apoyo emocional en ciertos procesos difíciles de la vida como son la infertilidad o las infecciones vulvovaginales; es agradable ver y escuchar a esposos que llegan a la consulta ginecológica preguntando de qué forma pueden ayudar a la esposa, sobre los exámenes a realizarse, de los tratamientos a tomar, esposos que inclusive empiezan a investigar en google y que demuestran apoyo a su pareja.

Algo que también es importante y en Guatemala gracias a Dios ha ido cambiando poco a poco en la capital y ciertas cabeceras departamentales grandes, e el acompañamiento a la esposa en el día del nacimiento de sus bebes, antes era estar en la sala de espera hasta que el doctor diera la noticia, que también era un conducta aprendida de padres a hijos. Hoy gracias a Dios y con el apoyo de las redes sociales se ve cada día mas normal que el esposos deje a un lado machismo y temores y acompañe a su esposa en el día del nacimiento de su bebe.

Para mí, el machismo es hoy por hoy una clara señal de retraso cultural y educativo. Enseñémosles a nuestros hijos a no tener ese comportamiento tan dañino del machismo y será mucho más sencillo que triunfen en la vida y en el amor, recordemos que muchas veces podemos tener una jefe o superior de sexo femenino.

El hecho de que en Guatemala cada vez haya más ginecólogos y obstetras saliendo de la capital, también ayuda a que el apoyo masculino se dé porque el especialista al guiar a la pareja enseña cuales son las obligaciones de cada uno para el manejo de los distintos problemas de salud de la mujer.

Recuerden machismo significa retraso.