El tráfico ilícito de bienes arqueológicos es problema del que casi ningún país en Latinoamérica se escapa y Guatemala ha sido víctima de estas prácticas, pese a los esfuerzos de las autoridades por contrarrestarlas.

Se presume que en las décadas de los años 60 y 70 fue cuando más se dio la salida de manera ilegal de piezas arqueológicas, a razón de 10 mil unidades al mes y muchas de estas alimentaron el mercado internacional que ahora se observa en subastas de Alemania o Francia, explicó Eduardo Hernández, jefe de la Unidad de Prevención de Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales del Ministerio de Cultura y Deportes (MCD).

Guatemala intenta hacer valer su reclamos sobre las piezas que salieron sin autorización por la vía diplomática, y usa como base la Convención sobre las Medidas que Deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales 1970 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), a la cual se suscribió en 1985.

Las dificultades

¿Pero qué pasa si Alemania u otro país ratificó esa convención después? Ahí inicia el embrollo legal para exigir la devolución de las piezas y algunos países de valen de argumentos como el presente para evitar el retorno de las piezas.

Hernández describe que trasladan dictámenes técnicos y jurídicos para exigir la devolución de las piezas, pero en ocasiones les piden requisitos como la denuncia o las fichas de registro de estas, las cuales obviamente, no están. “Nosotros les decimos que son acciones clandestinas y no existe un registro exacto de dónde se las robaron y por eso no atienden nuestras peticiones“, manifestó.

Lo que hacen las autoridades del MCD es dejar los casos prácticamente en la buena fe de los estados. En el ámbito local prevalece el argumento de que la Constitución prohíbe la exportación, importación de bienes arqueológicos o la donación de estos y son los alegatos que se plantean en esos litigios.

“Los países con los que hemos presentado más reclamos son casas de subasta en Francia, Estados Unidos y Alemania. Cuando tenemos conocimiento de alguna convocatoria, circulamos los catálogos entre la red que tenemos en toda Latinoamérica contra el tráfico ilícito. Ahí está Costa Rica, Perú, México, Ecuador…”, describió el entrevistado.

Mal de muchos…

Perú es uno de los lugares más afectados y sus piezas se han localizado piezas en varios países, como puede constatarse en la página del Ministerio de Cultura de dicha nación. Incluso han detenido subastas donde se pretendía vender piezas arqueológicas que les pertenecen.

Sin embargo, estas empresas se blindan cada vez más y en ocasiones, es necesario comprar los catálogos para obtener la información. Los datos obtenidos se someten a un departamento técnico y ahí se analizan las fotografías para emitir un dictamen sobre el tipo de material, colores u otros detalles que posteriormente se envía a la Cancillería para su traslado posterior a la embajada del país en Guatemala, con el propósito de activar la recuperación de los bienes.

“Ahí es donde viene la contraparte y nos piden los documentos de la denuncia o registro. La normativa guatemalteca protege el patrimonio cultural desde 1946, desde ahí ya se prohibía esa exportación”, recordó el experto quien también es abogado.

Casos más recientes

El diario salvadoreño El Faro, publicó una investigación acerca del reclamo guatemalteco de dos estelas mayas con reporte de robo en Guatemala que se exponen en el museo de la Fundación Pablo Tesak. En la información se consigna que “el gobierno vecino acusa a El Salvador de llevar casi tres años obstaculizando la repatriación”.

“Nos sorprendimos porque no hay una respuesta clara ni concreta de las autoridades salvadoreñas. Las tendencias con los otros países ya las sabemos porque defienden mucho el derecho privado y la libre comercialización, pero siendo El Salvador un país que padece la misma problemática…”, manifestó Hernández, quien refirió que su única opción fue insistir por la vía diplomática.

Otro hecho que recuerdan las autoridades guatemaltecas es el caso Patterson, protagonizado por Leonardo Augustus Patterson, conocido traficante de bienes culturales, que en 1997 presentó la exposición La Cultura en el Tiempo. América Prehispánica en Santiago de Compostela España.

“Es un coleccionista costarricense que goza de la ciudadanía alemana. Siendo diplomático se hizo de muchas piezas y réplicas. Con México compartimos unas 139 piezas que tuvo en su poder”, indicó Hernández.

COMANDO

El Comando Carabinieri per la Tutela del Patrimonio Culturale muestra las piezas guatemaltecas decomisadas.

En el caso de Italia, esa nación cuenta con una policía especializada en protección de patrimonio cultural (Comando Carabinieri Tutela) que hace allanamientos y si verifican que los productos no tienen documentación que acredite la exportación, los decomisan y trasladan los datos a los países de posible procedencia. En 2010 rescataron cinco piezas arqueológicas en Turín y resolvieron a favor de Guatemala, pero no se han tenido los recursos para repatriarlas.

Otra institución que apoya es el Buró Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) quienes recientemente decomisaron bienes en un museo de Estados Unidos y están por devolver las piezas guatemaltecas localizadas.

El MCD informó que en EE.UU. se dio la devolución de cinco piezas arqueológicas que iban a ser subastadas por la casa Skinner Inc. Boston, promoviéndose la restitución ante el Ministerio Público, en la vía penal, y por medio del Ministerio de Relaciones Exteriores, en la vía diplomática.  En ese mismo caso se reportó el decomiso de tres piezas en el Aeropuerto Internacional de Houston, por parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza del Estado de Texas.

También se dio la repatriación de tres paneles arqueológicos del sitio arqueológico “La Corona”, Petén, y en 2015 se dio la repatriación de la Estela 8 del sitio El Naranjo, Petén.

En Guatemala, las autoridades buscan resguardar el patrimonio cultural y reforzaron las labores de vigilancia. “Los casos se siguen dando, pero de lo que era, a lo que es ahora, se han frenado esas prácticas y no se está depredando de forma tan excesiva”, describió Hernández. Sólo en Petén, se estima que hay unos 4 mil 800 sitios arqueológicos y muchos otros por descubrir.

Repatriación representa un costo

Datos proporcionados por la Unidad de Prevención de Tráfico ilícito de Bienes Patrimoniales indican que hay bienes arqueológicos que no se han podido repatriar por los costos que esto implica. Estos son:

  • Italia. Recuperación de cinco piezas arqueológicas que fueron decomisadas en territorio italiano por parte del Comando Carabinieri, la cuales ya están en poder de las autoridades diplomáticas de Guatemala.
  • Bélgica. Pendientes de restitución 11 piezas prehispánicas decomisadas por la Policía Judicial Federal de Bélgica.
  • Belice. Se encuentra pendiente de restitución 45 piezas arqueológicas prehispánicas que fueran decomisadas por la Policía de Benque Viejo del Carmen, Belice.
  • Estados Unidos de América. Recuperación de una escalinata arqueológica del sitio Ceibal, Peten, que se encuentra en el Lowe Art Museum de la Universidad de Miami, EE.UU.
  • Suiza. Recuperación de nueve piezas arqueológicas.
  • Italia. Recuperación de un fragmento de pieza arqueológica.
  • España. En gestión la recuperación de 40 piezas arqueológicas, decomisadas por el Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil Española.

En esta galería observamos un decomiso ocurrido en 2015 en el área de Combex del Aeropuerto La Aurora. En esa ocasión, como en muchas otras, se declararon libros o artesanías, pero se mezclan con bienes arqueológicos o coloniales: