Según el artículo titulado “Estudios confirman que sector informal continúa en aumento” publicado recientemente en República.Gt, en el área rural 7 de cada 10 personas trabajan en el sector informal, mientras que en la capital son 8 de cada 10. De hecho la informalidad ha aumentado un 5.2% de acuerdo a los datos de la Encuesta Nacional de Empleo e Ingresos (ENEI) 2-2015. El informe menciona que los sectores de agricultura, ganadería, caza y silvicultura son los que más atraen a la informalidad, con un porcentaje de 41.5%. Les sigue el comercio, alojamiento y servicios varios, con un 26.8%. Existen otros sectores que también aportan a la informalidad, como el de construcción, transporte y almacenamiento, y servicios de actividades profesionales. Es interesante notar que este último es el que más ingresos personales genera, aunque representa únicamente el 1% del empleo informal, mientras que el de agricultura, ganadería y caza, a pesar de ser uno de los que más atrae la informalidad, es el que menos paga. En cuanto al desempleo, este está en 2.7% en todo el país. Aunque esta cifra pareciera ser baja, no refleja la gran cantidad de guatemaltecos en el subempleo y la informalidad a la que muchos acuden para sobrevivir el día a día.

Una posible solución para generar más empleos y reducir la informalidad es la creación de ciudades intermedias, el tema central del ENADE de este año. Estas ciudades pretenden potencializar las habilidades, talentos y destrezas de las regiones, para que estas se dediquen a realizar actividades productivas, especializadas según sus capacidades. Esto hace a las ciudades intermedias lugares adecuados para el desarrollo, ya que son centros con grados de especialización que, además, se conectan a otros puntos a nivel local, regional y nacional por medio de redes de infraestructura. En síntesis, una ciudad intermedia es una descentralización del desarrollo, en donde las personas de todo el país tienen acceso a oportunidades, servicios e infraestructura en su comunidad local, y no tienen que trasladarse a la capital para poder acceder a servicios básicos o trabajo.

No se trata de olvidarnos de la ruralidad ni de quiénes hoy viven en ella, sino todo lo contrario. La creación de ciudades intermedias supone acercar oportunidades de trabajo para donde estas personas viven y buscar esquemas paralelos para que puedan incrementar su productividad. Por otro lado, la esencia de esta propuesta es una superación en los niveles de vida. Por tanto, sería una injusticia que estas ciudades urbanas no sean planificadas adecuadamente. Un elemento importantísimo de este proyecto es una organización y proyección minuciosa en cuanto a urbanidad, infraestructura, red de servicios básicos, red de servicios de apoyo para adquirir nuevas habilidades y competencias que serán necesarias para ser exitoso en esa ciudad, entre otros.

La creación de ciudades intermedias supone un reto gigante, pero no podemos ignorar que nuestro país tiene un potencial increíble. Nuestro mayor tesoro es nuestra gente, su buen ánimo, su determinación, sus ganas de trabajar, su entrega y su dedicación. El problema es que no hay oportunidades suficientes para que todos los guatemaltecos salgamos adelante. Las ciudades intermedias generarán desarrollo para todos, siempre y cuando esta propuesta tenga el apoyo de actores clave, empezando por la ciudadanía. El potencial de este proyecto es gigante, los invito a involucrase en la propuesta y a conocer más sobre ella en el próximo ENADE. Únicamente diseñando soluciones en conjunto podremos lograr el país que soñamos y terminar con la brecha que tanto nos afecta.

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