¡Qué sufrimiento fue la final para Antigua GFC y Municipal! Solo los equipos saben la angustia que pasaron durante 120 minutos y la definición del partido en los penales, ya que fueron minutos apenas en los que la balanza iba para uno y otro lado, para quedar por fin del lado de los Panza Verde, que en tan solo un año ya suman su segundo campeonato.

Los rojos, con mucho trabajo, empataron la serie por medio de Gastón Puerari al minuto 61, pero solo eso pudieron hacer, los siguientes 59 minutos fueron incapaces de marcar el tanto que les diera la ansiada copa 30.

En cambio el técnico antigüeño, Mauricio Tapia, sí logró su objetivo: defender el resultado conseguido de local y buscar la definición por medio de los tiros de once metros, muy seguro de la habilidad de su arquero, el tico Víctor Bolívar, quien detuvo dos de los seis penales.

Hugo Acosta le quitó la gloria a Kendel Herrarte. El petenero no pudo anotar el quinto penal para conquistar su segunda copa, pero para su fortuna, Marco Rivas, de los rojos, tampoco, y así apareció el colombiano, quien escribió su nombre en la historia futbolística de los Panza Verde.

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