Recibir 10 salarios como indemnización y cinco adicionales por acogerse al retiro voluntario fue la propuesta del expresidente Mario Taracena que sedujo a varios trabajadores. Según datos proporcionados por la Oficina de Acceso a la Información, 250 empleados renunciaron a su plaza para recibir el beneficio económico.

Conserjes, secretarias, directivos y técnicos, tuvieron hasta el 30 noviembre del año pasado para renunciar a su cargo y acogerse al programa, según la Ley de Servicio Civil. Los empleados le dijeron adiós a sus plazas que tenían salarios que superaban los Q15 mil mensuales.

El retiro voluntario estuvo vigente hasta el 30 de noviembre, según lo aprobado en la Ley de Servicio Civil.

El documento detalla que el salario más bajo fue de un conserje que ganaba Q4,700 mientras que el más alto lo ostentaba un subdirector técnico con Q59 mil mensuales. Taracena siempre resaltó que el objetivo del programa era reducir la planilla del Legislativo.

Entre los trabajadores que se acogieron al retiro voluntario se encuentra: César Augusto Barquín, hermano del exdiputado Manuel Barquín, quien devengaba Q10 mil 797, también Grethel Villate, hija del diputado Roberto Villate, quien tenía un salario de Q11 mil 816 mensuales.

Estos son algunos salarios que devengaban los trabajadores que se acogieron al retiro voluntario.

El exdiputado Alfredo De León, quien laboraba en la Bancada de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) al no conseguir diputación, también se acogió al programa. De León devengaba Q16 mil mensuales.

Según la información de Acceso a la Información, el Congreso desembolsó Q72 millones.