Caminamos por los barrios más pobres de las ciudades, en la periferia, donde están los valientes y esforzados medianos y microempresarios, pero también profesionales liberales que han tenido el enfoque mercadológico de buscar otros segmentos de mercado, o tal vez como pediría alguna de las grandes universidades del país, allí donde más se necesita, donde no llegaba nada, donde está la verdadera idea de servicio y de realización personal. Caminamos y encontramos una ciudad bajo extorsión, negocios y personas sitiadas, presas… El carnicero, el panadero, el salón de belleza, la señora de que vende tortillas, el tendero, la clínica odontológica que cerró, el bus urbano, el taxi, el tuc-tuquero, la familia que solo vive allí, todos han recibido extorsión, y algunos han sufrido las consecuencias de dichas amenazas e inclusive la muerte.

La extorsión se produce de una persona o institución con poder, que son personas, a otra, obligándola a pagar dinero o realizar determinados actos, con la amenaza de cometer algo que para la otra persona sería doloroso o que le acontecería algo que le fuera a quitar valor o perder un bien preciado. Es una relación de poder, mas no de autoridad. La extorsión se puede dar desde el padre extorsionando a esposa o hijos, en la iglesia, la escuela, el vecindario, la comunidad, ONGs disfrazadas de comunitarios, pandillas, seudo-empresarios, el municipio, sindicalistas, el país y entre países. Está de moda… Trump extorsiona a México (¿será que alguno de nosotros se cree la finta de que sólo es a México o es a todo el continente? – porque le aseguro que no debe saber mucho de geografía…). Trump busca que le paguen el muro… ¿so amenaza de qué? Pero si la amenaza y la consecuencia es la misma en este caso…

Desde hace varios años se ha venido combatiendo el terrible mal de la extorsión en nuestro país. Un poco tarde porque debemos contar por miles de guatemaltecos que han perdido la vida a causa de no cumplir con las exigencias de los extorsionadores. Debo reconocer, con agrado, que en el último año ha habido por parte de la persecución penal, tanto del Ministerio Público, como de la Policía Nacional Civil, un interés, y un trabajo de aprehender a estructuras criminales, desarticularlas y ponerlas a disposición de la justicia. Esperamos que con pruebas suficientes para que sean condenados por mucho tiempo. Por supuesto que podemos creer que intentarán extorsionar a jueces y operadores de justicia, etc. Se deberá reforzar toda una cadena de seguridad para lograr condenas y que éstas se cumplan en lugares donde no puedan articular redes para seguir en lo mismo, desde la cárcel. Es indispensable que el vacío de estos extorsionadores no se llene con otros que hagan lo mismo, sino con las estructuras de seguridad ciudadana.

Comete extorsión el funcionario que para dar trámite a una licencia de construcción pida algo a cambio, sobre todo si ya ha iniciado la construcción y viene con reparos… La extorsión puede ser desde pedir el cambio de propiedad de un inmueble, la reparación de algo que le compete a esa institución, una obra de infraestructura, dinero, viajes, favores, etc. Las empresas y las personas tienen que estimar en sus costos todas esas artimañas que produce la extorsión, y algunas de ellas no se pueden deducir para poder descontar de los impuestos, y allí salta la autoridad tributaria eliminando esos costes.

Extorsiona la SAT y el IGSS a través de sus auditores, que no realizan con imparcialidad su trabajo, sino bajo amenazas esperan un soborno, o simplemente por cumplir con alguna meta, y como jueces castigan la operación de una empresa cerrándola, no permitiéndole sacar facturas, etc.

También comete extorsión la autoridad judicial, se llame CICIG o MP, si conociendo un posible acto delictivo no acciona en contra utilizándolo para lograr otras cosas o amenaza con iniciar una investigación contra alguien que se oponga a sus intereses, ya sea judiciales o legislativos, o a través de la Embajada con la eliminación de visas o la revelación de datos, etc. También cometen extorsión aquellos que olvidándose de la república, amenazan y realizan juicios de valor contra grupos o personas que se oponen a gobiernos y acciones sin límites, porque tildan a otros de delincuentes, de alianzas con poderes oscuros, cuando estos defienden algo diferente a sus “honorables” intereses.

No debemos permitir ningún tipo de extorsión. Es un flagelo enraizado que debe combatirse y denunciarse plenamente. Por eso, no sé, ¿será que alguien me puede regalar el teléfono de combate a la extorsión para denunciar a varios…?

Twitter: @josekrlos

 

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