El 1 de septiembre de 1873 por disposición del gobierno revolucionario Bernardo Garrido y Agustino, de origen español,  organiza la Escuela politécnica creada por Decreto 86 del 4 de febrero de 1873. Su primer director de origen español, trajo a Guatemala españoles para que formaran a los cadetes y sus primeras instalaciones  fueron el convento de la Recolección donde permaneció hasta 1908. En ese año los cadetes intentaron en dos ocasiones derrocar a Manuel Estrada Cabrera quien en represalia ordena el cierre de la Escuela politécnica y la demolición de su edificio y el fusilamiento inmediato de los oficiales.

Desde su fundación, la oficialidad de la escuela Politécnica  estuvo, constituida  por élite guatemalteca, la cual fue educada  en economía, idioma francés, idioma inglés, gramática española, historia, arte de guerra, organización de campañas, armas, protocolos militares, balística, matemática, física.

Se organizó de nuevo el 2 de mayo 1920 en el cuartel de artillería, sobre el bulevar 30 de junio (Avenida  La Reforma), y en un acto de intimidación al Congreso de la República, Manuel Estrada Cabrera ordena que este último funcione en las mismas instalaciones construida siguiendo la arquitectura militar de la época de las grandes guerras del Medioevo europeo.

El 11 de Septiembre de 1852 Allen Dulles deciden invadir con mercenarios Guatemala, aprobado por el gobierno de Harry Truman en conjunto con el Departamento de Estado de América,  (Estados Unidos),  la CIA, UFCO.  El 2 de agosto de 1954 lo cadetes defienden a Guatemala de las fuerzas invasoras siendo traicionados por la intermediación de Manuel Rossell Arellano, décimo quinto arzobispo de Guatemala (1939-1964).

 Manuel Rossell Arellano logra que el estado le proporcione propiedades, que se controle la educación media y se permita crear la primera Universidad privada de Guatemala. Al igual que el Concordato de 1852, que destruye la humanidad de Guatemala logra a través de traiciones recuperar el poder que  había decaído por las reformas borbónicas, 1765, la expulsión de los jesuitas en 1767.

Hoy no se acusa a los funcionarios guatemaltecos de ateos o comunistas sino de corruptos. Sin embargo, la cooptación del Estado se ha de revertir en el tiempo. Las controvertidas opiniones sobre el muro TRUMP llegaron sobre México hasta 2017. Se olvida Enrique Peña Nieto la inmisericorde acción de los mexicanos sobre los centroamericanos  en ese muro invisible que hace ya varias décadas constituye la zona de adyacencia entre Guatemala y México y que está envuelto en vejámenes y atropellos para los connacionales sin que el canciller, o el presidente jamás se pronuncien o defiendan su integridad.

Fue únicamente la Escuela Politécnica en un momento de su historia que defendió la soberanía nacional del país de la eterna primavera.

 

Republicagt es ajena a la opinión expresada en este artículo