De la brillante idea de salvar al Papa y a la Santa Madre Teresa de Calcuta para repoblar una Tierra post apocalíptica; hasta la salvadora de perros, porque “ellos también son seres humanos”, pasando por la “tranquila y hermosa” Bahía de Guantánamo y, ¿cómo no? Confucio, el chino-japonés que inventó la confusión. En definitiva, las misses nos han dejado momentos para el recuerdo, pero este año la tendencia parecía cambiar.

Era domingo por la tarde y mi hermana estaba esperando a que comenzaran a transmitir Miss Universo por la tele de cable; no para decidir quién era la más bonita, ni para apreciar los muy elaborados vestidos, no. Aguardaba con impaciencia a que arrancara su parte favorita: la ronda de preguntas. ¿Se esperaba, acaso, un discurso de seis horas al mejor estilo de Fidel Castro? No, por supuesto que no. Simplemente quería echarse unas risas (a veces más que eso) con las respuestas de las misses, algunas tan impresionantemente desacertadas que dejan al público en un punto medio entre la decepción, la ternura y la pérdida de fe en la humanidad. Vaya cara se le quedó a mi hermana este año.

Departamento de Comercio de Estados Unidos. Dentro de sus pasillos, como analista de informática, trabaja Deshauna Barber; comandante de unidad (seguramente del gusto de su nuevo presidente) con participación en Irak tras los atentados del 11-S, licenciada en Administración de Empresas… y representante de EE.UU. en Miss Universo 2016 (que se entrega en 2017). Lejos queda su compatriota de “los estadounidenses sin mapas que deberían ayudar a esos países asiáticos”.

En la Universidad de Saskatchewan estudia Siera Bearchell, y vaya si lo hace en una facultad complicada. La representante de Canadá en MU 16 va por su segundo año de Derecho, al mismo tiempo que resultó elegida en el Top 9 del certamen.

La microbiología es un campo con mucho presente y futuro. Solía considerarse como un apoyo de las ciencias de la salud, pero pronto se abrió una gama tan amplia de caminos para los profesionales de esta área que se ha dividido en muchas sub-disciplinas: médica, veterinaria, evolutiva, ambiental, genética microbiana… y tantas más que deben colmar de apuntes los cuadernos de Chalita Suansane, Miss Tailandia 2016.

Y la ganadora no se iba a quedar atrás. Iris Mittenaere, la chica de Lille, no solo se graduó con honores en la secundaria, sino que luego ingresó al programa de cirugía dental de la universidad de su ciudad y se hizo con el título de odontóloga.

¿Es Olivia Culpo (MU ’12) menos que Mittenaere porque la segunda tiene un título universitario considerado de gran relevancia? Por supuesto que no, pero las diferencias entre una y otra vienen a escenificar el cambio de ideas que vive el mundo de la moda.

Hace varios años habría sido impensable ver a una programadora desfilando para Victoria’s Secret, bueno, de entrada habría sido complicado ver a una programadora, sin embargo hemos visto a Karlie Kloss subida en una (o muchas) pasarela de la marca.

¿La belleza física es un impedimento para triunfar en el terreno intelectual? ¡Claro que no! ¿Concursar en un certamen de belleza te reduce puntos del C.I.? ¡Por supuesto que no! Creo que por primera vez me siento obligado a agradecerle a un concurso que tantas veces ha sido criticado por su temática y concepto. Además de enseñarnos vestidos muy cortos (que no digo que sean ni buenos ni malos, ¡ojo!) nos enseñaron lo cortos que se pueden quedar los argumentos de una persona cuando alguien decide romper los paradigmas.

 

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