Melbourne, Australia | AFP |

Para satisfacción del público del Rod Laver Arena Federer ganó en cinco sets; 7-5, 6-3, 1-6, 4-6 y 6-3. Será la primera final de Grand Slam para Federer, de 35 años, desde el US Open 2015.

“Nunca pensé lleguer tan lejos en Australia. Es magnífico”, dijo Federer, que inició la competición como cabeza de serie N.17.

¿De la exhibición al duelo soñado?

El legendario jugador, que tiene la oportunidad de ampliar su récord de 17 victorias en torneos mayores, estuvo parado en la segunda mitad de 2016 por lesión. Antes de participar en el Abierto de Australia únicamente lo hizo en la Copa Hopman, un torneo de exhibición.

En un partido con altos y bajos por parte de los dos suizos, que se conocen a la perfección, Federer desaprovechó su ventaja de dos sets, dejando vía libre a Wawrinka, que aprovechó la crisis de su compatriota para empatar.

“A partir del tercer set no saqué tan bien y él empezó a hacer buenos golpes”, reconoció Federer.

Finalmente, en una quinta manga de gran tensión, a Federer no le tembló el pulso y se ganó el puesto en la final en 3 horas y 5 minutos.

Ahora los aficionados al tenis esperan que Nadal cumpla su parte y ofrezcan la final soñada. Ambos jugaron por el título en Australia en 2009 con victoria del español en cinco sets.

“Cuando le visité en Mallorca para la inauguración de su academia le dije: ‘Estaría bien que pudiéramos hacer una exhibición los dos’. Jugamos un poco a mini tenis. ¡Nunca imaginé que podríamos encontrarnos aquí!”, explicó el suizo.

Novena final fraternal
Venus Williams

En categoría femenina Serena Williams, número dos del mundo, se enfrentará a su hermana Venus tras derrotar a la croata Mirjana Lucic-Baroni en dos sets, por 6-2, 6-1.

Esta será la novena final entre las hermanas Williams en uno de los cuatro torneos del Grand Slam y la primera desde la edición de 2009 en Wimbledon, cuando ganó Serena.

“Estar de nuevo las dos en una final es el mayor de nuestros sueños”, afirmó Serena, de 35 años, ante los espectadores del Rod Laver Arena.

La de 2009 había sido la última final de Grand Slam de Venus Williams, que entre 2010 y 2014 vio su carrera eclipsada en parte debido a problemas de salud.

Venus, jugadora más veterana del torneo a sus 36 años, se clasificó para la final venciendo a su compatriota Coco Vandeweghe en tres sets por 6-7 (3/7), 6-2 y 6-3.

La menor de las hermanas Williams buscará lograr su 23º título de Grand Slam, que le daría el récord de la era profesional por delante de Steffi Graf (22) y la acercaría al récord absoluto de la australiana Margaret Court (24).

Si gana por séptima vez el Abierto de Australia, Serena recuperará el primer puesto mundial a expensas de la alemana Angelique Kerber.

Esta será la 15ª gran final y la segunda en Australia para Venus, siete veces ganadora en Grand Slam (5 en Wimbledon y 2 en el Abierto de Estados Unidos), tras la de 2003 que Venus perdió también contra su hermana menor.