México, México | AFP |

“Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS (presidente de EEUU)”, escribió Peña Nieto en su cuenta oficial de Twitter.

“Esta mañana hemos informado a la Casa Blanca que no asistiré a la reunión de trabajo programada para el próximo martes con el @POTUS (presidente de EEUU)”, escribió Peña Nieto en su cuenta oficial de Twitter.

“México reitera su voluntad de trabajar con los Estados Unidos para lograr acuerdos en favor de ambas naciones”, agregó el presidente mexicano en la red social.

La decisión llega en medio de la tensión generada por un decreto firmado el miércoles por Trump en el que autorizó la construcción de un muro en la frontera entre ambos países, una medida que el mandatario mexicano lamentó y reprobó en un mensaje público.

Atizando más la tensión, Trump escribió este jueves un mensaje en Twitter en que decía que si México no iba pagar por el muro, era mejor que el presidente Peña Nieto “cancele” su visita a Washington.

Políticos mexicanos de todo el espectro político habían solicitado a Peña Nieto que cancelara el encuentro con Trump, expresando que la firma del decreto que da luz verde a la construcción del muro entre ambos países era “una ofensa” y un acto de “hostilidad”.

Este aumento en la tensión de las relaciones bilaterales coincide con la intención del presidente estadounidense de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), que los dos países integran junto con Canadá.

Trump dijo que Estados Unidos tiene un déficit comercial con México del orden de 60.000 millones de dólares anuales.

“Ha sido un acuerdo de un solo lado desde el inicio del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, con enorme número de empleos y empresas perdidas”, apuntó Trump.

“México no pagará ningún muro”

El presidente estadounidense firmó el miércoles dos decretos sobre fortalecimiento de la vigilancia migratoria, siendo que el primero de ellos determina el inicio “inmediato” de los pasos necesarios para construir un “muro físico” en la frontera.

En declaraciones a la red de TV ABC News, Trump insistió en que México pagará por la gigantesca obra, cuyo costo podría alcanzar hasta los 50.000 millones de dólares, según diversas fuentes.

En esa entrevista, Trump admitió que Estados Unidos tendrá que pagar por la obra pero apuntó que “más adelante” México resarcirá el dinero “mediante cualquier transacción que hagamos” con ese país.

Ese mecanismo para hacer que México pague un resarcimiento a Estados Unidos podría ser “complejo”, señaló Trump, pero no dejó dudas de que eso sucederá.

Los dos decretos firmados el miércoles por Trump determinan un rígido ajuste de clavijas en la política estadounidense hacia inmigrantes en situación irregular.

Los decretos determinan el congelamiento de fondos a ciudades y distritos que se nieguen a arrestar inmigrantes ilegales y determina fondos para construir más centros de detención en la zona de frontera.

Sin embargo, las provisiones para el inicio “inmediato” del diseño, planificación y construcción del muro a lo largo de la frontera -una polémica promesa de su campaña electoral- concentró las atenciones y la indignación.

En un mensaje a la nación, Peña Nieto reiteró el miércoles que su país no pagará por el muro.

“Lamento y repruebo la decisión de Estados Unidos de continuar la construcción de un muro que desde años lejos de unirnos, nos divide (…). Lo he dicho una y otra vez: México no pagará ningún muro”, expresó el mandatario.

Los “santuarios” reaccionan

En el plano interno, las reacciones de indignación a las medidas anunciadas por Trump no se limitaron solo a los manifestantes que salieron a las calles de Nueva York a protestar.

Los alcaldes de Los Ángeles y Nueva York, las dos mayores ciudades “santuario” en Estados Unidos, condenaron públicamente los decretos y aseguraron que continuarán protegiendo a los inmigrantes que viven allí.

“Protegeremos a toda nuestra gente sin importar de dónde vienen y sin importar su estatus migratorio”, dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa.

Por su parte, Eric Garcetti, alcalde de Los Ángeles, dijo que su ciudad seguirá siendo tolerante y dará la bienvenida a todas las personas “sin importar lo que suceda en Washington DC”.

Los alcaldes de otras cuatro ciudades californianas -San Francisco, Oakland, San José y Berkeley- también denunciaron el decreto de Trump en un comunicado conjunto.

El alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, también fue claro: “Aunque tú seas de Polonia, Pakistán, India, Irlanda, Israel, México o Moldavia, bienvenido seas a Chicago”.