Transcurrió la primera semana de la Presidencia de Trump y dudas sobre la retórica de su campaña política no quedan. El nuevo Presidente de los Estados Unidos ha comenzado su Administración derogando una serie de Decretos Ejecutivos dejados por el Presidente Obama y emitiendo varios nuevos en temas de Política Exterior que han causado controversia en el mundo en temas como el comercio, el multilateralismo, la migración, el terrorismo y la seguridad cibernética. Todo ello sin consultar a su gabinete.

Los cambios están obedeciendo al lema del Presidente Trump “América Primero”, reafirmado en su discurso inaugural como Presidente de los Estados Unidos el pasado 20 de enero. No se habían observado tantos cambios en tan solo una semana en la Oficina Oval de la Casa Blanca posiblemente desde antes que comenzara la Segunda Guerra Mundial.

De los primeros Decretos Ejecutivos emitidos está el Decreto relacionado al proteccionismo, derogando el Acuerdo Transpacífico firmado por el Presidente Obama, que no había sido aún ratificado por el Congreso de los Estados Unidos. Con la emisión de este Decreto Ejecutivo, que si bien es favorable a la región Centroamericana, se empodera a China en la región del Asia. El abandono del Acuerdo representa un hito importante, ya que es una decisión contraria a los valores que ha promovido los Estados Unidos a lo largo de la historia y que ha caracterizado a Washington por su liderazgo mundial en temas de comercio, el mantenimiento del sistema internacional y la globalización.

Los Decretos Ejecutivos denotan una visión de una Política Exterior nunca antes vista que se caracterizan por ser de poca apertura al mundo, nacionalista, proteccionista y controversial. De la mano con esta noción está la firma de la Decreto Ejecutivo que instruye construir un muro a lo largo de la frontera con México y que dañan las relaciones bilaterales con ese país. Trump insiste que México debe pagar por el muro, al que podría imponer un arancel del 20% a productos fabricados en ese país si no paga por el muro. En respuesta muy acertada, el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, canceló la reunión con Trump cuando afirmó que no iba a pagar por la construcción de ese muro.

La participación de los Estados Unidos en el multilateralismo, el proyecto de Decreto Ejecutivo está orientado a hacer recortes presupuestarios a las Agencias de la ONU en un 40% de las contribuciones que efectúa Washington y contiene que los aportes sean voluntarios para las operaciones de paz. La razón de fondo que la Administración de Trump brinda es que Estados Unidos es uno de los países que más aportan al sistema de Naciones Unidas y las políticas de la ONU van en contra de las políticas del gobierno estadounidense.

En torno a Europa y la razón de fondo por la que se llevó a cabo el Plan Marshall para la reconstrucción e integración de Europa después de la Segunda Guerra Mundial, que tuvo como fin el mantenimiento de la paz y estabilidad de los Europeos y de los Estados Unidos, se dio la creación de la OTAN, una vez la Alianza para contener el expansionismo de la Unión Soviética durante la Guerra Fría, Trump la ha descrito como una institución obsoleta y cuestiona el futuro.

En relación a Israel, Trump mantiene la intención de trasladar la Embajada de los Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén y busca revertir la resolución del Consejo de Seguridad que prohíbe los asentamientos israelíes en territorios palestinos. En respuesta, Israel ha expresado su apoyo a la construcción del muro, según afirmaciones del Primer Ministro Israelí.

El viernes pasado Trump emitió una Decreto Ejecutivo de efecto inmediato, y posiblemente el más controversial, que prohíbe el ingreso a Estados Unidos de 7 países musulmanes, entre ellos Irán, Iraq, Libia, Somalia, Sudán, Siria y Yemen. Según Trump la medida se tomó de efecto inmediato con el fin de proteger la nación del terrorismo. Sin embargo, la realidad es que el Decreto Ejecutivo podría tener un efecto opuesto, ya que gobiernos y pueblos musulmanes se molestaron por estas acciones en contra del islam. El Decreto Ejecutivo no hace diferenciación por casos, sino que prohíbe el ingreso sean estudiantes en los Estados Unidos que viajaron, residentes en los Estados Unidos y personas que buscan asilo. En una conversación telefónica, la Canciller alemana, Angela Merkel, recordó de forma muy prudente a Trump de la Convención de Ginebra que obliga a Estados signatarios a recibir refugiados de países en conflicto.

Otros países como Iraq mostraron su malestar contra el Decreto Ejecutivo amenazando prohibir la entrada de ciudadanos estadounidenses a Iraq y podría perder un aliado para combatir el Estado Islámico. En respuesta, el Parlamento de Iraq hizo un llamado al Primer Ministro Haider al-Abadi de prohibir la entrada a periodistas y contratistas estadounidenses, que podría afectar no solo las operaciones de 6,000 soldados norteamericanos en Iraq, sino que los pone también en peligro.

El Estado Islámico aprovechó la ocasión del Decreto Ejecutivo para hacer propaganda y reclutar a nuevos militantes.  Es importante mencionar que ningún país en la lista contenida en el Decreto Ejecutivo tiene antecedentes de que algún ataque terrorista en contra de los Estados Unidos se haya planificado desde esos países. En la lista no aparecen países como por ejemplo, Afganistán y Pakistán, que si tienen un historial de que hayan planificado ataques terroristas. El Decreto podría también dañar la relación bilateral con algunos socios de Estados Unidos en el Medio Oriente.

A pesar de toda la controversia generada, se intentó dejar sin efecto el Decreto Ejecutivo por disposición de varias cortes federales, pero Trump prosiguió ejecutándolo en los aeropuertos y fronteras del país. También Trump procedió a destituir a la Fiscal General Sally Yates por cuestionar la legalidad del Decreto.  El caso podría llegar a la Corte Suprema de los Estados Unidos para conocer la constitucionalidad de ese Decreto Ejecutivo.

En su primera semana Trump anunció también su intención de volver a las prácticas de tortura y busca promover en el Congreso que se permita nuevamente esta práctica para interrogar a sospechosos de terrorismo. Esta práctica no se ha utilizado desde el gobierno de George W. Bush durante la intervención en Iraq y los terroristas retenidos en Guantánamo. El Congreso estadounidense, afligido por las acciones que está tomando Trump, está trabajando en un Decreto que regule el uso de armas nucleares para que la autorización esté en manos del Congreso y no del Presidente.

Por si fuera poco todo lo que ha ya acontecido,  transcurrió también en su primera semana que Trump no ha sido muy gentil con los medios de comunicación y ha lanzado fuerte ataques a la prensa por haber dado falsa información sobre el público presente en su discurso inaugural. Trump ha sido gentil con la prensa que le favorece, pero intenta desafiar a la prensa que lo critica en un país que existen cientos de medios independientes de información.

En conclusión, Trump ha iniciado la Presidencia de Estados Unidos en una forma muy incisiva haciendo cambios profundos en lo que es la política exterior de los Estados Unidos. Ha demostrado también que no tiene miedo a resoluciones de Cortes, la Prensa y personas que le critiquen, los ha invitado a abandonar sus cargos. Sin embargo, preocupa el no dejarse asesorar por su Gabinete pudiendo tomar decisiones erróneas que podrían tener un costo muy elevado, como por ejemplo el de prohibir la entrada a inmigrantes musulmanes que podría fomentar el sentimiento anti estadounidense y encender pasiones para llevar a cabo ataques terroristas en territorio estadounidense.